jueves, 17 de septiembre de 2020

La vuelta al cole en tiempos de pandemia.

 Me estaba resistiendo a escribir esta entrada porque significa que el verano ya está prácticamente finiquitado. ¡¡¡¡¡¡NOOOOOooooOOOOOOOooooooooooo!!!!! ¿¿¿¿Porquemehacesestoamíííííííí???? Mecagüentóloquesemeneaymás.... En fin, que este verano se me ha pasado volao, jopetas. La chiquinina volvió al cole la semana pasada. No teníamos claro si iba a volver hasta el último momento, y tampoco tenemos claro lo que va a durar, pero bueno, mientras dura ella lo está disfrutando a tope. Tenía muchísimas ganas de volver a estar con sus amigos y con su profe. En su cole han podido desdoblar todos los cursos para que las clases fueran de menos de 20 niños. Afortunadamente, ella sigue con su profe y sus mejores amigos, así que todo ha salido mejor de lo que esperábamos. A ver lo que nos dura ¯\_(ツ)_/¯

Hace un par de semanas pasé por uno de los peores tragos del año, que es guardar en el trastero la cesta de los bañadores, y me temo que este fin de semana pasaré por el siguiente peor trago, que es hacer el cambio de armario. Sólo queda el cambio de hora para completar la triada del horror (para una que ama profundamente el verano). En fin, que no me queda más remedio que mentalizarme, que al verano le quedan dos telediarios, así que habrá que ir pensando en las cosas buenas del otoño (ahora mismo me cuesta, pero prometo que hay varias que me gustan mucho).

Por lo demás, todo bien, afortunadamente. Seguimos toda la familia con salud (que es lo más importante ahora). Yo sigo parada e intentando estudiar una OPE* que no sé cuándo saldrá la convocatoria ni cuándo será el examen, pero bueno, en algún momento esperemos que saldrá. Y poco a poco sigo buscando curro, aunque me resisto a trabajar en drogodependencias (cuando no haya más remedio ya me tocará). Lo que estoy pensando es volver a mis entradas de psicología de pacotilla, como cuando estudiaba el PIR, que era útil y entretenido. Pero no prometo nada que ya sabemos cómo me las gasto con las actualizaciones últimamente. También es probable que en Madrid nos vuelvan a confinar, así que tendré mas tiempo para estas cosas. Qué maravilla de entrenamiento en tolerancia a la incertidumbre está siendo esta pandemia mundial...

Y poco más. Ah, una cosa: el otro día recibí un sms y un correo de Hacienda diciendo que habían emitido una notificación a mi nombre, sin poner nada más. Los diez  minutos que tardé en entrar en la página de Hacienda y lograr entrar a ver la notificación fueron los más largos de mi vida. Se me pusieron de corbata y eso que no tengo. Menos mal que a veces Hacienda da buenas noticias XD

Y ya. Que disfruten la llegada del otoño. 

*Lo que viene siendo una Oferta Pública de Empleo o una oposición de toda la vida. 

lunes, 31 de agosto de 2020

Agosto de vacaciones

Entre los días de piscina y las vacaciones, agosto se ha pasado en un suspiro. En Graná y en la playa me lo he pasado genial, me da pena volver aunque también la chiquinina ya va necesitando rutina y pasar tiempo con sus amigos. Seguimos en un momento de bastante incertidumbre, pero como ya hemos pasado por ello en marzo nos vamos imaginando lo que se viene. Así que no me planteo la vida más allá de una semana  No tenía claro que pudiéramos pasar las vacaciones en la playa, ahora que ya hemos vuelto se puede parar el mundo XD

Piscina, excursiones y visitas. 
La Alhambra, el Sacromonte y buganvillas.
Nuestra playa ❤️


viernes, 31 de julio de 2020

Julio atareado.

En julio hemos aprovechado para hacer cosas que no habíamos podido hacer estos meses pasados: escapadas y excursiones, quedar con amigos, ir a la piscina, celebraciones varias... También ha sido el mes en que Dama se nos fue :'(

Agosto se presenta vacacional, a ver si esta normalidad cogida con pinzas aguanta hasta septiembre y podemos disfrutar de las vacaciones porque las estamos necesitando.

Celebrando 13 años y escapada a Cuenca.
Visita a Chinchón, despedida y piscina.
Cambios, olas de calor y planes de cumpleaños.

sábado, 25 de julio de 2020

Mis últimos treinta.


Pues eso, que empiezo los treinta y nueve, quién lo diría con lo bien que me conservo. Mi último año en la década de los treinta que, de momento, ha sido mi preferida. La verdad es que no echo mucho de menos mi vida de veinteañera (y la de teen mucho menos), así que, como veo que esto va mejorando con el tiempo, a ver si los cuarenta son mejores aún. De momento intentaré disfrutar de este año, que no es poco, y cuando lleguen los cuarenta iremos viendo.

Soplando las velas se me ocurren varios deseos, pero el que más me importa es la salud de mi familia y la mía, y más en estos tiempos que corren. Tampoco me importa poder ir a la playa dentro de tres semanas  pero, en fin, tampoco es tan importante y si al final nos vuelven a confinar  encontraremos la mejor manera de estar bien. 

Así que, eso, japiberdeitumi y bienvenidos 39. A portarse bien :P

jueves, 23 de julio de 2020

De escapadas y excursiones.

El fin de semana anterior a San Fermín (del amor) nos fuimos de escapada a Cuenca. La verdad es que es una ciudad muy bonita, con muchas cuestas y mucho encanto, y pasamos un poquico de calor. A la vuelta de Cuenca intentamos pasar por el Monasterio de Uclés, que habíamos leído que se habían grabado algunos capítulos del Ministerio del Tiempo allí, pero como soy una travel blogger de palo, no miré en la página web del monasterio y cuando llegamos nos lo encontramos cerrado por la pandemia. Así que nuestro frikismo ministérico se quedó con las ganas. 


La calle Alfonso VIII 

La calle Alfonso VIII 


La catedral

Palacio

Los ojos de la mora

Vistas al Júcar

El pasadizo del Cristo 

Fachadas bonitas

La plaza Mayor 

Las casas colgadas

La portada del monasterio de Uclés


El fin de semana pasado estuvimos en Chinchón para pasar el día y también nos gustó mucho el pueblo. La plaza es espectacular, tomamos el aperitivo en una de sus terrazas y comimos en uno de los restaurantes que tienen balcones a la plaza. Nos encantó y nos pusimos finos de cochinillo. Subimos al mirador de la iglesia con bastante calor después de comer, disfrutamos de las vistas pero nos quedamos con ganas de ver La Anunciación de Goya. Y para refrescarnos un poco, tomamos un café en el parador, que tiene un claustro precioso porque era un convento. 

Los soportales 

Aperitivo en la plaza Mayor 

Maridito sexy en modo pandemia 

Más balcones

Cochinillo exquisito 

Vistas del restaurante 

Desde el mirador de la iglesia 

La iglesia de la Anunciación 

Otra de la plaza

El claustro del parador

Otra del claustro


Cuando volvíamos de Chinchón pasamos de casualidad por delante del edificio de RTVE donde han localizado el Ministerio del Tiempo en la última temporada. Paramos a hacer unas fotos y nos quitamos un poco la espinita de Uclés (aunque volveremos a verlo, seguro). 

¿Ministéric@ quien? 


Seguramente escribiré un poco mas detallado sobre la escapada y la excursión en Arrastrando la maleta, cuando tenga un rato y un poco de inspiración :P