martes, 22 de septiembre de 2015

Y se acabó el verano.

Mañana por la mañana empieza el otoño y siento una mezcla de nostalgia y vértigo.

Este verano ha sido agotador, por el calor y por la falta de sueño de tener una bebé tan pequeña. Este verano no he ido a la playa (fui en primavera unos días), y he ido dos ratos a la piscina, literalmente. Este verano sí que hemos terraceado mucho, casi todos los días, después del preceptivo paseo por el parque. Este verano no me he tomado ni un tinto de verano, sí que he tomado un par de copas de albariño, pero la cerveza sin y el agua sucia (o cocacola light sin cafeína) han sido mis bebidas. Este verano no hemos ido de viaje fuera de España, pero los días en Coruña y el finde en la casa rural estuvieron muy bien. Este verano he disfrutado a tope de mi chiquinina, aunque algunos ratos han sido desesperantes, pero creo que ha sido cuando he empezado a disfrutar realmente de la maternidad. Este verano siempre lo recordaré con mucho cariño. Este verano se me ha hecho muy corto y cada vez veo más cerca el momento de reincorporarme al trabajo y me da una pereza que me muero.

A ver si el otoño lo disfruto tanto o más que el verano, pero que no se me pase tan rápido, porfa, que noto cómo se me escapan los días a puñados.

No hay comentarios: