miércoles, 24 de marzo de 2010

Mi crisis de los 30.

[Aviso para navegantes antes de comenzar a leer: esta entrada va a ser una rayada psicológico-existencial de esas que me van tanto de vez en cuando. Si pueden ahorrársela, no me sentiré ofendida en absoluto ya que que es un desahogo mental más que otra cosa. Gracias.]

Sí, sí, la crisis de los 30, como lo oyen. Todo el mundo ha oído hablar de la crisis de los 40, pero lo que no es tan conocido es que la crisis de la mediana edad es algo que afecta principalmente a los hombres. Sin embargo, a las mujeres nos suele afectar una crisis más o menos existencial en torno a los 30. Porque somos más precoces en todo, ¡toma ya!

Me explico. Los hombres, según los estudios que se han hecho, llegan a los 40 más menos, que es un momento de estabilidad emocional, familiar y económica, con su trabajo fijo (esperemos), felizmente casados y los churumbeles a medio criar, y de repente se plantean qué han hecho con su vida hasta ese momento. ¿Soy feliz? ¿Soy triunfador? ¿Tengo la vida a la que aspiraba con veinte años? ¿Qué me falta? ¿Qué me sobra? ¿Me voy a tirar así el resto de mi vida? ¿Noto el peso de la gravedad en la tripilla y en otras partes? ¿Me apunto al gimnasio? ¿Me compro un descapotable? ¿Salgo del armario? Y este tipo de cuestiones que es plantean cuando uno piensa demasiado en su vida...

En las mujeres, sin embargo (y siempre según los estudios sociológicos realizados), la crisis existencial llega a finales de los veinte o principios de los treinta. En este caso, las mujeres nos planteamos más el futuro que el pasado: ¿Quiero trabajar en esto en lo que estoy empezando durante cuarenta años más? ¿Quiero dedicarme completamente a mi carrera profesional? ¿O quiero dar más importancia a mi futura familia? ¿Voy a tener hijos? ¿Voy a encontrar una pareja estable con la que quiera construir un futuro? ¿Me va a dar el banco una hipoteca? ¿Dónde voy a vivir? ¿Quién cuidará de mis padres cuando yo me vaya? ¿Qué decías que era eso de la conciliación de la vida laboral y familiar? Y estas cosas que nos planteamos algunas mujeres cuando nos ponemos un poco neuróticas.

Pues sí, ahí me tienen a mí. No haciéndome esas preguntas exactamente, pero sí planteándome muchas cosas de mi futuro. Y me doy cuenta que cada vez tengo menos claro lo que quiero.

Hace unos días hablaba con Andrea (con bastante acuerdo entre las dos, todo sea dicho) acerca de la presión social por cumplir plazos que tenemos las mujeres. A los veintipico tienes que tener un trabajo y una pareja medio-estable para emanciparte a los veintimuchos y tener hijos a los treinta o treintaypocos, porque si no... ¿Cuándo vas a tener los niños? Que el reloj biológico está llamando, chata, a ver si nos ponemos a ello ya... Y eso. La presión todavía se hace más gorda cuando ves que la gente de tu edad empieza a casarse y a tener hijos (o por lo menos planteárselo seriamente) y tú todavía ni te has ido de casa de tus padres. Tampoco soy tan mayor, ¿no? No sé si será una presión social o si será una presión interna, llamémoslo reloj biológico o inconsciente, como prefieran.

Lo peor de todo es cuando sientes esta presión, se te junta con la crisis existencial y, en lugar de resolverse y tomar decisiones de cara al futuro, cada vez tienes menos claras las cosas. Yo creo recordar que con veinte años tenía todo mucho más claro y mi idea del futuro se aproximaba mucho más a la convención social... Ahora mismo no tengo claro nada: No sé qué quiero hacer con mi vida en el plazo de diez años, no sé si quiero tener niños, no sé si me será posible ejercer de psicóloga y ganarme la vida con ello, no sé dónde querré o podré vivir...

En fin, por lo menos un par de cosas las tengo claras a corto plazo: que quiero independizarme con Dani (si es posible) y que debo dejar de darle vueltas a la cabeza con estas chorradas, porque no me sirve de nada. Debería intentar ser feliz en el aquí y ahora, y dejar que el futuro me traiga lo que tenga que venir.

Aaaaainsss... Cagustomequedao.

2 comentarios:

Neri dijo...

Pero mi rubia, con lo que te queda hasta los 30! Pues dos pasos importantes ya los tienes, pakekieresmáh.

Darle demasiadas vueltas a las cosas nunca fué buena cosa, y porloquemediseunpajarito tienes la vida bastante estable, con proyectos a corto-medio futuro. Así que tu lo has dicho, disfruta y sé feliz.

Y por el momento, te digo yo lo que haremos pa disfrutar: que te vienes pa mi tierra mi niña! Aiiis que ganicas de verte!

Mua

MioCid dijo...

Esto daría para mucho más que un comentario al azar en blogger, así que ya hablaremos de esto :P

De todas maneras, comentarte que no es algo exclusivo de las mujeres esto. O tal vez sí, y Alarcón tiene razón cuando dice que yo en realidad soy una mujer.

Encima no te quejes, que tú al menos este año cumples solamente 29. Otros este año pasaremos a la versión 3.0