martes, 3 de enero de 2017

Veintiún meses.

Ya nos acercamos a pasos agigantados a los dos años de la peque. Desde los quince meses se le ha notado un cambio enorme, ya anda perfectamente y últimamente está como una radio, todo lo que oye lo repite y no se calla en todo el día, a veces ni cuando duerme.

De talla y peso, hasta la revisión de los dos años no sabremos bien, pero está en su línea, con barrigocha y la ropa de la talla de 86 cm ya se le va quedando justa. Le han salido desde los 18 meses el otro paleto de arriba que le faltaba, y hace poco los dos incisivos laterales de abajo, dos muelas de abajo y una de arriba. Me imagino que de aquí a unos meses le saldrán los colmillos y ya descansaremos de dientes una temporada, aunque tampoco le han dado mucha guerra. Por suerte, porque cuando le salen, le salen tres o cuatro de golpe.

Del tema comidas, come ella sola desde hace unos meses, y además es que casi nunca consiente que le metan algo en la boca, tiene que ser ella solita. La papilla para cenar también la dejó de querer después del verano, y ahora cena comida normal, como nosotros. Le encanta la sopa de arroz, el yogur, la tortilla de patatas, las salchichas, las patatas fritas, las uvas y el pescado. Las verduras no le suelen hacer gracia, aunque yo se las voy poniendo para que se acostumbre a ellas. Intentamos luchar contra las chuches, todavía no come gominolas ni caramelos, chocolate ha comido muy pocas veces, y si alguien le quiere comprar un capricho intentamos que sean aspitos o gusanitos. Sé que no durará mucho, pero cuanto más tarde en engancharse a las chuches y el chocolate, mejor. Con la teta seguimos como hace tres meses, hay días que mama muchísimo y otros que hace una toma cuando se levanta y otra para dormir. En fin, que son temporadas. De nuestro alrededor hay veces que me hacen comentarios de cuanto tiempo le voy a dar el pecho, entiendo que no es algo habitual ver a un bebé de casi dos años tomando el pecho, pero insisto en que es lo mejor para ella, lo que recomienda la OMS y nuestro pediatra, y es lo que me apetece hacer (esto es lo más importante), que lo hago con gusto y no es algo que me agobie o quiera dejar. Y por supuesto que no es algo malo para ella, pero ya hablaré de este tema de la lactancia en niños un poco más mayores un poco más adelante.

Sobre el sueño, sigue igual, la mayoría de los días duerme toda la noche del tirón. Seguimos practicando el plan padre, porque si vuelvo a dormir a su lado, parece que me huele y se despierta más veces para pedir teta. Sigue echando una siesta de unas dos horas, entre semana en la guardería y los fines de semana antes de comer.

En la guardería sigue muy bien. Quiere a su profe un montón y se queda tan tranquila todas las mañanas. Yo creo que también habla tanto porque su profe le anima bastante. Ya dice los nombres de casi todos sus compañeros del cole. A veces vamos al parque y empieza a llamar a algún niño de su edad, y yo, que lógicamente no los conozco, flipo en colores XD Habla ya muchísimo, pero hablar casi de verdad. Lo repite todo como un loro, hace frases de dos palabras, llama por su nombre a un montón de gente, se sabe casi todos los colores, es capaz de decir algunos conceptos abstractos... Todavía hay muchas cosas que ni yo la entiendo, y sigo haciendo de traductora para los demás, porque tiene la lengua de trapo aún, pero es alucinante lo que avanza en la expresión semana a semana.

En todo el otoño no se ha puesto casi mala, solo ha faltado a la guardería la semana antes de navidades, que se cogió una faringitis con fiebre y todo. Ha estado con diarrea un par de veces, pero le ha durado dos o tres días y ya. Y la noche que parecía la niña del exorcista, que fue un show, pero poco más. Nos dieron el alta en el cardiólogo por el ARSA, aunque sigue con el seguimiento en el nefrólogo por las infecciones de orina que tuvo. La última fue antes del verano. Le hicieron pruebas para ver que no tenía ningún problema a nivel anatómico y está todo bien. A ver si no se repite más.

Le encanta pintar, aunque sólo hace garabatos, claro (pero coge las pinturas como una mayor, es alucinante), jugar con pegatinas y que le leamos cuentos. Ha empezado con el juego simbólico y le gusta mucho jugar con bebé, que es un muñeco de cuando yo era pequeña. Por Papá Noel le han regalado un carrito y le encanta pasear a bebé por la casa. Y también le han regalado un carro con cosas de médico que le flipa, sobre todo ponerse el termómetro y el fonendoscopio, y cortarnos las uñas con las tijeras de juguete XD Todo lo que sea imitar a papá y mamá le encanta. Ya se tira sola por el tobogán, nos pide que la columpiemos más alto, corretea por el parque y juega a pilla pilla. Últimamente está un poco más vaga y siempre quiere que la lleve en brazos. Como va haciendo frío, tampoco la importa mucho ir en el carro, tapada con el saco. Y cuando va andando ella sola no hay manera de que vaya de la mano y va a su bola totalmente (normalmente en dirección contraria a la que queramos ir o a sentarse en algún escalón). Está empezando a correr y a subir escaleras ella sola.

Sigue siendo muy tranquila, llora muy pocas veces. Últimamente se nota que estamos llegando a los terribles dos, y a veces llora cuando no le dejamos hacer lo que quiere, pero no suele durar mucho y suele dejarse entretener con otras cosas. Se nota que empieza a querer ser una personita independiente, con sus ideas y su voluntad, aunque todavía necesite mucho a sus padres. También es bastante seria, sobre todo con quien no tiene confianza. Como dice Andrea, es un público difícil y cuesta mucho sacarle una sonrisa. Para Dani y para mí es más fácil, y es un subidón de endorfinas escucharla reír a carcajadas, es una de las cosas que más me gustan del mundo. Eso y cuando me da un beso o un achuchón y me dice caiiiño (cariño), que parece su forma de decir que nos quiere mucho. Se me sale el corazón del pecho. Es muy paciente para ser tan pequeña, puede estar toda una comida en un restaurante sentada en la trona, jugando o pintando, podemos llevarla de compras (o a hacer la compra al super), podemos hacer viajes porque se suele quedar dormida en el coche o el avión, podemos salir con amigos (siempre que no sea su hora de dormir), podemos hacer excursiones. La verdad es que nos lo pone todo muy fácil, así da gusto ser papás.

Sigue bastante enmadrada, y que conste que no lo digo como algo negativo, sólo significa que su apego conmigo es intenso (como La Fuerza en Luke), pero se nota que ya va estableciendo apego con su padre sobre todo, y que va cogiendo algo de confianza con los abuelos, con los primos y los tíos, con Andrea y Alex... Cuando se queda con los abuelos o la abuela se porta fenomenal, aunque el primer rato que nos vamos lo pasa regular y llora, pero se le pasa rápido y se aprovecha de los abuelos lo que quiere y más XD

Está preciosa. La miro y va perdiendo su carita de bebé, pero sigue teniendo unos ojos tan bonitos como su padre, y una melena castaña, casi rubia, con unos tirabuzones que ya los quisiera yo. Vamos a tener que cortarle un poco el pelo en breve, a ver qué tal se nos da, porque la última vez no lloró mucho. Yo ya me voy apañando un poco más para hacerle kikis y ponerle horquillas, pero soy un poco desastre, como conmigo misma. En fin, será cuestión de práctica.

Que es la más bonita y lista del mundo, que últimamente te meas con ella y las cosas que dice o hace, que me encanta ser su mamá y que no se nota que me ciega el amor de madre, ni ná.

Y ya. Que la próxima entrada para el cumple de la peque.

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