martes, 20 de diciembre de 2011

Love song #1.

Los chicos con los que curro ahora me han enseñado una canción que cuanto más la escucho, más me flipa. Ahí va para disfrute de todos:



Además es profunda y bonita.

And I's on an island, an island for one
Burning my eyes staring at the sun, staring at the sun

And I's always silent, well had of gone deaf and dumb
I feel like a loser cause i never won, but I never won

'Til you blew in just like paper in the wind
And I just wanted something to believe in
And I just want to be your man, your friend
Carry on with you right down to the very end
Oh I'm with you
Oh I'm with you

And I's always diving, diving under the gun
Well holding on to nothing, holding onto some, well holding onto some

And I's always striving, but I'm left undone
Countin the days but the lonely dont lye, they get up and they run

'Til you blew in just like paper in the wind
Well I just wanted somethin to believe in
And I just want you on my arm, every limb
Carry on with you right down to the bitter end
Oh I'm with you
Oh I'm with you
Oh I'm with you.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Más refranero popular.

Bueno, hace ya años que escribí la entrada sobre el refranero popular. Me gusta esto de indagar sobre el origen de frases hechas que utilizamos, así que he buscado unas cuantas más.


A todo trapo. Comenzamos con una expresión que viene de la navegación. Hacer algo a todo trapo es hacerlo lo más rápido posible. Esto viene de las embarcaciones a vela, que cuando desplegaban todas las velas (todo el trapo) es cuando más rápido podían desplazarse.


Me lo dijo un pajarito. Se usa cuando nos han contado algo pero no queremos decir quién. La expresión viene de cuando se utilizaban pájaros, sobre todo palomas, para enviar mensajes, como correo.

Ser un cafre. Los árabes en el siglo XVII y XVIII llamaban kafir a los habitantes de África del Sur, los africanos no musulmanes y Cafrerería o País de los Cafres a esta zona, para referirse a que eran infieles y contrarios a su cultura.

Mear fuera del tiesto. Antiguamente en algunas zonas de España se llamaba tiestos a los orinales, por eso se usa esta frase para referirse a hacer algo inadeacuado.

Irse de picos pardos. En la Edad Media se obligaba a las mujeres que se prostituían a vestir una túnica de color pardo, que terminaba en picos. Hoy en día se usa más para expresar que alguien se va de juerga, y no implica necesariamente prostitución.

Ni chicha ni limoná. Se usa para expresar que nada de nada. La chicha se refiere a una bebida alcohólica del Caribe y Sudamérica  Su origen puede estar en épocas de escasez, cuando en las tabernas o bares no había ni bebidas alcohólicas ni refrescos.

Y ya.

:)

viernes, 9 de diciembre de 2011

Al teatro con Buenafuente.

El martes fui con Dani a ver Terrat Pack a Madrid. La verdad es que me lo pasé bien a pesar del retraso que hubo. Me reí sobre todo con Berto Romero. Y, aunque no habló sobre ello, llevo unos días acordándome de las pegatinas... ¿Por qué será?



XD

Me encanta la fotografía de promoción del espectáculo, tan años 50...


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Un cuento.

El otro día, por cuestiones de trabajo, tuve que pensar en un cuento, así en abstracto, y me salió esto:

El señor Conejín vivía en un piso de una gran ciudad. Tenía dos dueños que le daban todo lo que podía desear: comida puntual todas las mañanas, Mucho heno todo el día, agua fresca y limpia, un poco de verdura a media tarde, caricias y mimos a discreción, una alfombra donde poder corretear y alguna chuchería de vez en cuando. También tenía una jaula donde dormía por la noche, en una camita a su medida, mullida. Y durante el día la jaula se la dejaban abierta para que entrase y saliese cuando quisiera. El señor Conejín vivía bien. Le gustaba mucho acurrucarse en el sofá con sus dueños y recibir muchos mimos, mientras ellos hablaban de sus cosas.


Pero un día el señor Conejín vio un documental de la 2 por la tele. Las protagonistas eran unas liebres. Sí, eran sus primas hermanas. ¡Y cómo corrían las liebres! ¡Qué carreras! ¡Qué emoción no saber cuando va a aparecer un águila o un zorro! ¡Menudos saltos que pegaban! Qué libertad. Tener que defender la propia madriguera. Y esos campos eternos. Esa alfombra de hierba fresca... El atrevimiento y la independencia. El peligro.


Bueno, afortunadamente el señor Conejín era un conejo, y no un humano. No anhelaba ni deseaba algo que no podía tener. Vivía feliz (conejamente hablando) en un piso de una gran ciudad. Y se había quedado dormido en el regazo de su dueña, recibiendo mimos, como todas las noches.

martes, 1 de noviembre de 2011

Podríamos haberlo tenido todo.

Hace días que no paro de escuchar esta canción. Me tiene hipnotizada.



Vozarrón, cancionaca y peazo vídeo. Continuaré alucinando un rato más.

We could had have it all
Rolling in the deep
You had my heart inside of your hand
But you played it to the beat.