martes, 19 de febrero de 2013

Mis narcisos.

Hace un par de semanas compré unos narcisos en Ikea. Estaban sin florecer, cuando me fui a Roma, pero cuando he vuelto, ya habían salido dos y en este fin de semana han terminado de florecer todos los que había.

Así estaban cuando volví...




Y así están hoy...


No sé cuantos días durarán, pero huelen muy bien y le dan un toque primaveral al salón. Y son muy bonitos, qué leches ^^

Y ya.

lunes, 18 de febrero de 2013

La ciudad eterna.

Ha sido mi quinta vez en Roma, que se dice pronto, pero no me canso de visitar esta ciudad caótica y alucinante. Cada vez descubro cosas nuevas, y las conocidas me siguen maravillando como el primer día, allá en mi viaje de fin de estudios en el 99.

En esta ocasión he descubierto algo que me gustó mucho, y es la terraza de monumento a Víctor Manuel palote-palote, que es gratis y tiene unas vistas espectaculares de las cúpulas, techos, pinos y monumentos romanos. En ella hay un bar, que no es barato, lógicamente, pero nos tomamos Andrea y yo, mano a mano, un par de Martini rosso tomando el solete y disfrutando de las vistas. También me ha encantado el hotel, sin duda el mejor en el que me he alojado en Roma. Era un NH cercano al Vaticano, muy bien ubicado, porque íbamos andando a casi todas partes, y si no teníamos el metro a dos manzanas. La zona era muy tranquila, residencial, y el hotel muy bien, de cuatro estrellas, con un desayuno buffet muy completo.

Y de lo que ya conocía, he redisfrutado como siempre el coliseo, el foro, las plazas, las fuentes, los centenares de iglesias, las callejuelas, la comida, la bebida...

Un placer volver a Roma. Y tiré mi moneda a la fontana de Trevi para volver una sexta vez.

Algunos de mis rincones favoritos de Roma.

La cúpula del Panteón

El Coliseo y el arco de Constatino

La vistas desde el monumento a Víctor Manuel II

El Moisés de Miguel Ángel.


La fontana de Trevi.

La Escuela de Atenas de Rafael.

Las escaleras de Bramante en el Vaticano.

Y ya.

viernes, 8 de febrero de 2013

De viernes, carnavales sin disfraces y preparativos.

Hoy es viernes. A lo mejor en dos o tres semanas vuelvo al ¡por fin es viernes! pero en estos momentos de mi vida laboral, doy gracias si me entero en qué día vivo. Distingo los días laborales de los findes porque Dani se queda más rato en la cama XD

Pero bueno, es viernes y eso siempre mola. También empiezan hoy los carnavales, bueno, la celebración del carnaval, y un año más no nos disfrazaremos de los Kiss. Es el disfraz interruptus, que siempre planeamos pero nunca se materializa... Y mira que es fácil, pero se ve que no nos animamos. En fin, lo dejaremos para Halloween, como todos los años.

Y entre hoy y mañana tengo que preparar el equipaje para Roma. No es que me vaya un mes y por eso necesite dos día para prepararlo, sino que volamos con EasyJet y me tiene que caber la ropa para cuatro días más el paraguas y el bolso en la maleta de equipaje de mano, porque no vamos a facturar, y son un poco pejigueros con el equipaje de mano. Y hacer un tetris con la ropa es tarea complicada y necesita su planificación. Aunque sarna con gusto no pica, que dicen.

Y ya, que en mi siguiente entrada vendré rebosante de felicidad, historia, arte, pasta y lambrusco. O eso espero.

Bueno, un poco de musicote, que es viernes. Lo "nuevo" (del año pasado) de Matchbox Twenty.




jueves, 7 de febrero de 2013

Más vestidos de novia (ya sin quebraderos de cabeza).

Desde pequeña me encantan los vestidos de novia. No porque me quisiera casar, sobre todo a partir de la adolescencia le tenía bastante manía a lo de firmar el contrato (y miradme ahora XD). Creo que era más bien porque me encantaban los disfraces y los veía como vestidos de princesa para mujeres adultas. Con los años, y después de haber pasado por la experiencia (muy grata, por cierto), ha cambiado mucho el estilo que me gusta de estos vestidos. Pero me sigue gustando mucho verlos y disfrutar de lo bonitos que son muchos de ellos.

Además, hoy hace siete meses que me casé, con lo cual es una buena fecha para hablar del tema :P

De esta nueva temporada me han encantado varios vestidos.

3072 de Jesús Peiró

2059 de Jesús Peiró

3034 de Jesús Peiró

Aria de Claire Pettibone

1308 de Monique Lhuillier.

Balear de Rosa Clará.

Muy princesa, Banyoles de Rosa Clará.

En corto, Camille de Monique Lhuillier

Bangladesh de Rosa Clará.

Muy original, Grinou de Cymbeline

Me encanta la espalda, Keira de Monique Lhuillier.

Con corte años 20,  Jerez de Rosa Clará.

Kira de J Crew.

Joel de Rosa Clará.

Corte precioso, Principessa de J Crew.

Otro de corto, Possey de Monique Lhuillier.

Nerine de Jenny Packham.

Sincere de Monique Lhuillier.

Ugena de Pronovias.
 Ains, dan ganas de ser rica y casarse varias veces XD

miércoles, 6 de febrero de 2013

Y otra vez febrero.

Febrero es un mes que no me dice mucho. Es cortico y suele pasar rápido, o por lo menos es lo que yo quiero, entre las navidades y el inicio de la primavera. Para mucha gente es el mes del amor, sobre todo últimamente que se está poniendo muy de moda San Valentín. Como en repetidas ocasiones he dado mi opinión sobre el tema, no me voy a repetir como el ajo. No le doy mucha importancia a esa fecha en concreto. Ya voy a cenar muchos días con Dani por ahí, los dos solos. Ya nos hacemos regalos sorpresa de vez en cuando, sin que venga mucho a cuento. Ya nos decimos y nos demostramos muy a menudo los que nos gustamos, nos queremos, nos apetece compartirlo casi todo. Así que no me hace falta que ese día venga con flores (aunque si viene con ellas no me voy a quejar, que conste), ni que me diga lo que siente por mi, ni hacer ningún plan especial.

Febrero hay veces que me gusta, cuando le salen los días soleados, sin mucho frío, que recuerdan que al buen tiempo le va quedando menos. Recuerdo muchos de esos días de febrero en casa de mis padres, aprovechando para leer en la terraza, recargando pilas al sol, olvidando que los árboles no tienen ni una sola hoja o que dentro de tres días puede nevar...

Febrero también me gusta porque es un buen mes para comprar tulipanes, narcisos y ranúnculos, que son mis flores favoritas.

Me encantan los ranúnculos.

Este año febrero va a ser el mes en que vuelva a currar (un ratito sólo) y el mes que vuelva a Roma, mi ciudad favorita, de las que conozco de momento (quitando Madrid, claro). Que no es poco. Espero hincharme y hartarme de pasta y pizza para una buena temporada, volver a tirar una  moneda en la Fontana de Trevi (para volver una vez más) y pasear por la historia volviendo a maravillarme con todo.

Y ya.