jueves, 16 de mayo de 2013

Alimentación del conejo enano.

La alimentación es uno de los temas más complicados en los conejos, ya que tienen un sistema digestivo muy delicado y padecen muchas enfermedades debidas a alteraciones en estos órganos.

¿Qué come un conejo enano?
Los conejos son herbívoros, por lo que se alimentan fundamentalmente de forraje y verduras. Hasta los tres meses no deben introducirse las verduras en su dieta, por lo que hasta ese momento se alimentan de heno y pienso. El heno es la parte más importante de la alimentación de los conejos, siempre tienen que tenerlo disponible y debe ser de lo que más cantidad coman. Como dice el veterinario, un conejo que se alimente sólo de pienso puede llegar a morir, uno que se alimente sólo de heno y verduras puede vivir sano muchos años.

¿Cuanto come un conejo?
El conejo debe comer a menudo y en pocas cantidades porque tienen poca motilidad en el sitema digestivo, y ésta se activa al ingerir comida, es decir, cada bolo de comida es empujado a lo largo del sistema digestivo por la comida que viene detrás. Además, como son víctimas potenciales de los depredadores, tienden a comer todo lo que pueden, es decir que no tienen mesura XD

Por esto, sobre todo cuando ya son adultos y han dejado de crecer, no pueden tener disponible todo el pienso o las verduras que quieran, aunque sí el heno. Pienso se les puede dar una o dos cucharadas soperas por cada kilo de peso del conejo. Verduras pueden comer más, pero sin pasarse, para que sigan comiendo suficiente heno al día.

¿Cómo introducir las verduras?
Para introducir las verduras frescas en su dieta, hay que hacerlo muy gradualmente. Lo que se aconseja es darle un trocito de lo que se quiera introducir un día y esperar al menos 24 horas para ver que no le produce diarrea o le sienta mal. Si le sienta bien, le damos otro trozo un poco más grande y esperamos otras 24 horas. Si le sienta bien, ya se puede introducir en la dieta. Y así, despacio y con paciencia, para cada verdura que queramos introducir.

¿Qué verduras comen?
Aquí hay diferentes opiniones según el veterinario y/o el dueño. Nosotros, por recomendación de nuestro vete, le damos a Paul sobre todo endibias (le chiflan), pimiento, zanahoria, espinacas frescas, canónigos, rúcula, diente de león, brócoli (no mucho porque da gases) o judías verdes (sin las semillas de dentro). Son cosas que compramos para comer nosotros, así que no las compramos especialmente para él, por lo que están frescas y no se pasan ni se ponen malas. Algún trozo de fruta le damos muy esporádicamente, menos de una vez a la semana, porque tiene mucho azúcar y puede engordar, pero cuando le damos sobre todo es algún trocito de piña (que viene bien para el tránsito y evitar las bolas de pelo), manzana con la piel o trocitos pequeños de naranja.

¿Qué cosas no se le debe dar a un conejo?
No deben comer alimentos procesados que sean para nosostros, ni carne o pescado. No deben comer cereales o frutos secos, aunque les suelen gustar. No deben comer pan, porque es algo procesado. Hay gente que les da pan duro para el desgaste de los dientes, pero es mil veces mejor que coman heno o ponerles un trozo de madera sin tratar para que roan. No deben comer patata, ni arroz, ni pasta. No deben comer cebolla ni ajo ni tubérculos. No deben comer lechuga, sobre todo la tipo iceberg porque les produce diarrea. No deben comer dulces o azúcar.

¿Qué chuches le puedo dar de premio?
En las tiendas de animales venden chuches para los conejos, pero a mi no me inspiran mucha confianza. Algunas pone que llevan yogur o huevo, y no creo que un conejo deba comer de esos productos. Otros de da la impresión que llevan miel o dulce, que no les viene muy bien. Nosotros, como premio, le damos algún trozo de fruta deshidratada (venden bolsitas en los supermercados) como manzana, piña, plátano, fresa o kiwi. Pero esto es de forma muy, muy esporádica y como premio (por ejemplo, si vamos al vete y se porta bien). También le damos como chuche (cuando hay oportunidad) flores de diente de león y pétalos de rosa (que le encantan).

¿Tengo que darle algo más?
Es importante darle malta frecuentemente para evitar las bolas de pelo en el estómago. Los conejos no pueden vomitar y por eso no pueden expulsar el pelo que tragan cuando se limpian (se asean lamiéndose, como los gatos) y se les puede acumular en el estómago. También es importante que tenga agua fresca siempre, porque se deshidratan con facilidad.

¿Qué problemas puede dar una mala alimentación?
Los principales síntomas de que algo va mal en el sistema digestivo del conejo son la diarrea y el estreñimiento. Ambas pueden darse por la misma causa, que haya una bola de pelo, una parada intestinal o un cólico. Las bolas de pelo se previene con malta, un poco de piña y cepillando al conejo, sobre todo cuando está mudando el pelo. La parada intestinal o el cólico pueden darse porque esté comiendo poca fibra, porque haya comido algo extraño o que no pueda digerir bien, por deshidratación o estrés. Pueden dejar de hacer cacas o hacerlas más pequeñas, duras y en menor cantidad o pueden tener diarrea. Es importante llevarlos al veterinario cuando ocurra esto, porque al ser tan pequeños pueden deshidratarse rápidamente.

También pueden darse problemas dentales por una mala alimentación. Los dientes de los conejos crecen constantemente y el masticar alimentos muy fibrosos les ayuda a desgastarlos. Por eso es tan importante que coman todos los días suficiente heno, les ayuda a desgastar tanto los incisivos como las muelas. Si los dientes o las muelas tiene sobrecrecimiento pueden producir heridas o úlceras en las encías y en la boca. Lo normal en este caso es que el conejo deje de comer. Hay que revisar los dientes de vez en cuando para ver que la forma y tamaño sean normales. Si se produce sobrecrecimiento de las raíces de los dientes, pueden dar síntomas diferentes, como que les lloren los ojos (o sólo uno), que tengan mocos, que no pueda respirar bien, que deje de comer, entre otros. En estos casos también es muy importante llevar al bicho al veterinario lo antes posible.

En resumen: mucho heno, bastante verdura (sobre todo verde, menos lechuga), poco pienso, poca fruta y chuches, mucha agua y algo de malta. Y hacer una visita al veterinario en cuanto observemos que algo no va bien. Y así el conejito (o conejita) tendrá una mejor salud y calidad de vida.

lunes, 13 de mayo de 2013

Lecturas "mundodisqueñas" en el cercanías.

Desde que he empezado a currar, me he leído ya unos cuantos libros en el tren de camino de ida y de vuelta.  La verdad es que últimamente le doy mucho al Mundodisco. Me apetecen lecturas ligeritas y divertidas, y el señor Pratchett es experto en ello. Acabo de terminar Una corona de hielo que es el tercero de una línea argumental del Mundodisco que me está gustando mucho. Los otros dos son Pequeños hombres libres y Un sombrero de cielo. Son las aventuras y desventuras de Tiffany Dolorido, una bruja en prácticas, y sus compañeros los Nac Mac Feegles, los pequeños hombres libres.

La verdad es que es por los Feegles por los que me he reído cosa mala con estos libros. Son una especie de duendes azules, vestidos como Braveheart y sus compañeros, que en la versión en castellano hablan como en una mezcla de gallego y asturiano. En la versión original son una especie de escoceses locos (bueno, o escoceses a secas...). Son de los personajes que más me han gustado de Mundodisco, por lo divertidos y a la vez complejos que son. Muy recomendables.

En estos días también he leído, de Mundodisco, El Atlético Invisible, sobre los magos y el fútbol. Es graciosos. Tiene referencias a la historia del fútbol que son curiosas y me hacía gracia porque las había visto en un documental serio sobre el tema no hace mucho tiempo. También retrata/caricaturiza (como en casi todos los libros de Mundodisco) toda la farándula que rodea al negocio del fútbol. Muy entretenido.

Lo mejor es que está por publicar una cuarta novela de Tiffany Dolorido, que en inglés se ha llamado I Shall Wear Midnight y que saldrá en español en Septiembre de este año.

Mientras tanto, seguiré con Snuff, que la guardia de Ankh-Morpork nunca defrauda.

viernes, 10 de mayo de 2013

Musicote para el viernes.

¡¡¡Por fin en viernes!!! Aunque desde que curro de tarde los fines de semana empiezan unas horas más tarde (sobre las diez de la noche), por otro lado los disfruto y valoro mucho más que hace unas semanas. Eso sí, se me pasan en un suspiro y no me da tiempo a hacer todas las cosas que me apetece hacer, ni me da el tiempo para estar con Dani...

Pero bueno, qué se le va a hacer, la vida del trabajador es dura. Y como dice mi maridito, si trabajar fuera bueno no pagarían por ello.

Un poco de musicote para animar el comienzo del finde:

Por un lado, el descubrimiento que me ha hecho Andrea. Se llaman Izal y, de momento, lo que he escuchado me ha gustado bastante. Un dato curioso: grabaron el disco gracias al crowdfunding, y ahora están haciendo lo mismo para poder grabar el segundo. Si quieres participar, te informan en su página web del proyecto.

Muy en la línea de las canciones que últimamente me encantan, divertida y bailonga, con misterio incorporado, Extraño Regalo.



Y para poner la guinda al pastel, lo nuevo novísimo de Second, Lobotomizados. Un vídeo que han grabado con vídeos caseros que les han mandado sus fans.



Aunque para nuevo, novísimo, y musicote del bueno, pero bueno de verdad, recomiendo el 180 Grados del lunes, en los diez primeros minutos la nueva canción de Beady Eye, Second Bite of the Apple, y justo después otra nueva canción de Second, Las Serpientes.

Y ya vale de musicote, que me tengo que ir a currar :P

domingo, 5 de mayo de 2013

Educación y comportamiento del conejo enano.

Sigo con las entradas de los conejines.

Hay cosas que es bueno conocer del comportamiento del conejo, para saber cómo se siente y qué le ocurre en cada momento:

  • Cuando está alerta las orejas están tiesas y se mueven en dirección a los sonidos. 
  • Cuando siente curiosidad su nariz se mueve rápido. A veces también se pone de pie sobre las patas traseras para ver mejor lo que hay alrededor.
  • Cuando tienen miedo se aplastan contra el suelo, en tensión, con las orejas hacia atrás, respirando rápidamente, preparados para salir corriendo en cuanto tenga ocasión.
  • Cuando está relajado se tumba sobre las patas traseras, encogiendo las delanteras debajo del cuerpo. Si está muy, muy relajado, cansado o tiene calor, se tumba estirado, con las patas de atrás también estiradas, y la cabeza sobre el suelo, como en la foto: 

  • Cuando se ha descansado lo suficiente, suele estirarse y bostezar antes de volver a la acción.
  • Cuando está enfadado o molesto da patadas contra el suelo o lanza las patas hacia atrás, a modo de coz. También puede bufar si se encuentra molesto.
  • Cuando está inquieto o molesto, puede emitir un sonido que se parece un poco al balido de una oveja. Si vemos que se mueve de un lado para otro sin parar, y hace este sonido es que algo le está agobiando o molestando. Paul lo hace a veces por la mañana, cuando después de muchas horas quiere salir de la jaula y no puede.
  • Para marcar su territorio roza su barbilla contra las cosas, porque ahí tiene una gládula que segrega una sustancia. Esa sustancia no mancha y es inolora para nosotros. Cuando están en celo también pueden marcar las cosas con orina o cacas.
  • Cuando el conejo te chupa es sinónimo de cariño. Los conejos se asean chupándose unos a otros, lo que refuerza las relaciones entre ellos. Si un conejo te chupa es que esta afianzando la relación contigo. Le gustas ^^
  • Cuando se acerca a ti y te da golpecitos con el morro es que quiere que le hagas caso, para jugar o cariñitos. Sin embargo, también puede intentar apartarte con el hocico si se siente agobiado.
  • Cuando está a gusto ronronea. La forma que tienen de ronronear los conejos es haciendo un castañeo suave con los dientes. Si lo hace mientras lo acaricias es que está muy cómodo y le gusta.
  • Cuando corre y salta sin motivo es que está muy contento y alegre, como en el vídeo:

  • Cuando da vueltas a tu alrededor insistentemente y te mordisquea los tobillos es que está en celo y te está rondando para intentar cubrirte, como en el vídeo:



Educar a un conejo no es fácil, suelen ser bastante cabezotas. Para que aprendan a utilizar una esquinera, hay que jugar a favor de su naturaleza, ya que se guían por el olor. Para eso, cuando haga pis fuera de la esquinera, hay que recogerlo con un papel absorbente y dejarlo en la esquinera, para que se guíe con el olor. También hay que limpiar bien el sitio donde ha hecho pis con agua y vinagre, para que se quite el olor.

Es normal que el conejo escarbe y roa, son comportamientos que les sirven en su vida salvaje y los mantienen al vivir en cautividad. Lo malo es que el conejo no distingue cuando lo hace en un sitio apropiado para nosotros y cuando no. Es muy normal que intenten morder todo lo que se les ponga por delante, es su forma de explorar las cosas, pero hay veces que cogen fijación por ciertas cosas, como algún mueble, los cables o las paredes. Para enseñar a un conejo a no hacer algo no sirve de nada pegarle o gritarle, ya que con eso sólo se consigue asustarle mucho y que nos coja miedo. Hay que retirarle de lo que esté mordiendo al tiempo que decimos un NO seco y un poco alto, o le chistamos, para que entienda la orden. Es importante que al principio le retiremos físicamente, llegando incluso a meterle en la jaula. Así aprenderá a asociar el no con separarse o dejar de hacer algo. Eso sí, hay que armarse de paciencia porque son muy cabezotas. Y hay cosas contra las que no se puede luchar. Todas mis plantas tienen que estar en alto, porque no hay manera de que no se acerque a ellas a comérselas. Es lo que tiene ser herbívoro XD

Otro truco es ponerle a su alcance cosas que no nos importa que roa o escarbe. Nosotros le ponemos palos de madera natural en la jaula, para que pueda roerlos cuando quiera. También tiene un par de cajas de cartón que se entretiene mordiendo y escarbando. Si las cajas son de cartón si teñir no hay problema con que las mordisquee todo lo que quiera, Paul incluso se come algunos trozos de cartón, pero es celulosa y no le hace daño. En las tiendas de animales venden palos de madera sin tratar y también sirven las pinzas de madera para la ropa, si no tenemos la oportunidad de ir al campo y cogerle madera que sepamos que es buena para él.

Es muy importante supervisarles siempre que estén sueltos, porque en un momento se pueden meter en algún sitio que no deban o hacerse daño. Por ejemplo, Paul más de una vez ha intentado meterse en el lavavajillas mientras lo estábamos cargando, con el peligro que suponen los cuchillos u otros utensilios de cocina. Otra vez se coló en un descuido en el baño y se tiró al váter que estaba abierto. Cuando llegué a los poco segundos de oír chapoteos sin saber qué pasaba, le encontré ya fuera, todo mojado y enfadado, dando coces a diestro y siniestro XD La cosa es que no pueden estar ni treinta segundos sin que sepamos exactamente donde están.

El tema del celo me llevará otra entrada aparte, pero me gustaría decir un par de cosas que tienen que ver con el cambio de comportamiento/educación. Con el celo los conejos pueden volverse muy "guarretes" y dejar de usar su esquinera. Lo hacen para marcar lo que consideran su territorio, y es normal que se hagan pis o cacas en los sitios que más huelen a sus dueños, como puede ser la cama o el sofá (en los que pasamos muchas horas). Es un comportamiento instintivo producido por las hormonas, por lo que no hay que reñirles o enfadarse con ellos. No lo pueden remediar. A algunos conejos, cuando el celo es leve, se les puede reeducar, pero con otros el celo es más intenso y la solución suele ser la esterilización. Su comportamiento y temperamento también pueden cambiar con el celo. Aparte de querer cubrirnos, pueden volverse muy nerviosos y mostrar incluso conductas agresivas, ya que su instinto es ser el macho dominante de la familia, y nos considera su familia. Hay que estar informados y saber que estas cosas pueden pasarle a nuestro conejo, para que no nos pillen desprevenidos.

Por último, no olvidar nunca darles cariño y mimos, siempre en la medida que ellos quieran, claro. Paul no es especialmente cariñoso, aunque tampoco es arisco. No se suele acercar a nosotros a por mimos, pero cuando está tranquilo y relajado sí que deja que le acariciemos durante mucho rato. Hay conejos que se acercan para pedir mimos y caricias, y a otros que no les gusta que les acaricien ni les cojan en brazos. Cada conejo tiene su temperamento, como nosotros, y hay que respetar también sus preferencias para que la relación sea buena.

Y ya vale por hoy :)

viernes, 3 de mayo de 2013

De Mayo (a ver si viene con el buen tiempo).

Aprovecho esta pausa en el puente de Mayo, para contar unas cuantas cosas.

Desde hace una semana y pico ha vuelto el invierno. Jooooo... Con lo bien que estábamos a veintitantos grados, ya sin abrigo ni bufanda ni ná. En fin, parece que después de unos días grises y tristes, la cosa ya empieza a remontar otra vez. Aunque ya se sabe, hasta el cuarenta de Mayo, no cantaré victoria.

Iba a escribir una entrada sobre las golondrinas (o los vencejos), que llevan aquí como una semana, pero el mal tiempo me ha echado para atrás. También quería contar cosas guays de la terraza, de aprovecharla para tomar el solete, leer o tomar un vinico, pero aún no ha podido ser. Un poco más adelante ya intentaré dar envidia cochina :P

El martes, después de dos semanas justas trabajando, me puse mala y no pude ir a currar. Mierda. Además literalmente... Una gastroenteritis me ha hecho faltar al curro después de tan poco tiempo y además perderme la mitad del puente, sin poder hacer nada. En fin, ahora en un rato me iré a currar, a ver qué me encuentro después de tantos días. Por lo menos ya es viernes.

También relacionado con el curro, no contaba con ello pero creo que voy a tener vacaciones este verano. Probablemente en Junio, pero no me importa. Llevo media vida yendo de vacaciones en Junio y siempre me ha gustado. Además este año tengo a Dani súperconvencido de ir a Conil, con lo que van a ser unas vacaciones geniales. Y nos llevaremos a Paul ^^

Y poco más. A ver si este finde actualizo con los conejitos, que tengo un par de entradas en la recámara.