martes, 17 de junio de 2008

Las mujeres y el porner.

Estaba yo pensando en escribir una nueva entrada de sexología de pacotilla, pero me he dado cuenta que lo que voy a decir no tiene fundamento científico alguno. Casi no tiene ni fundamento lógico, como casi todo lo que digo, pero es una tara con la que tengo que vivir. Luego he pensado ponerme revindicativa y escribir desde el punto de vista de las mujeres, pero me da mucha cosica porque no soy portavoz de nadie y no conozco la opinión del resto de las mujeres acerca de este tema.

Así que, resumiendo, esta entrada debería llamarse El porner y yo, pero queda más bonito de aquella manera.

En fin, a lo que iba. No voy a decir que me gustan las películas con escenas explícitas porque estaría faltando a la verdad. Tampoco lo sé con seguridad porque es un tema que nunca me ha llamado mucho. Sé que el porner es una parte importante de la sexualidad de mucha gente, y me parece normal y correcto que todas las personas que gustan de él lo utilicen. También es verdad que típicamente ha estado dirigido al público masculino. Puedo llegar a entender que a un hombre le guste ver escenas de felaciones y penetraciones en primer plano con esperma corriendo (nunca mejor dicho) por diversas partes del cuerpo de una mujer. Pero no se puede pretender que cualquier mujer se excite viendo eso... nosésimexplicobien. Igual que no pretendo que un hombre se excite leyendo una novela romántico-erótica (que tampoco es que a mí me interesen mucho, pero bueno).

Me hace mucha gracia que una pregunta (y un artículo) recurrente en los consultorios sexuales de revistas para hombres sea ¿cómo inicio a mi pareja/chica/novia en el porner? La respuesta suele ser: poquito a poco, no le pongas lo primero el sadomaso o la zoofilia que se va a asustar. Creo que lo más correcto sería pregúntale qué le gusta ver y si no tiene ni idea... pues que pruebe hasta que encuentre algo. Que soy una mujer, no una niña pequeña, joer.

Desde luego no puedo esperar que mi pareja tenga los mismos gustos que yo. No me tengo que decepcionar si le pongo la que a mí me parece la obra maestra del cine X y no le entusiasma. No me debería extrañar que a uno le guste ver una escena lésbica y a otro los cómic picantes. Al fin y al cabo en el resto de cosas tampoco compartimos gustos exactamente iguales y no pasa nada. Se puede hacer como en el coche (siempre pensando cochinadas, de verdad...): un rato mi disco, otro rato el tuyo y siempre se acaba con el de Queen. O el de Dire Straits.

Si es que al final todo es simple como la vida misma...

Y ya.

PD: Hoy ha salido Ernesto Sevilla en SLQH... Maemía. ¡Maemíiiiiiiiiiaaaa!

5 comentarios:

Chubasco dijo...

Noto algun tipo de segunda intención en esta entrada y no entiendo muy bien porque... XD

Ana dijo...

No sé por qué lo dices... ¿porque siempre acabamos escuchando Dire Straits?

No le encuentro otra explicación.

:P

MioCid dijo...

No sé yo qué hay de malo en escuchar a Dire Straits. Como no sea que no te deja tiempo para escuchar a Bruce Springsteen...

dí que sí, que todos esos heavys son unos guarros que no se lavan y no paran de dar voces :)

bgta dijo...

lete esto te interesara
interesante articulo del nytimes sobre sexualidad y mujeres
http://spanish.martinvarsavsky.net/general/las-mujeres-responden-al-erotismo-nosotros-a-las-mujeres.html

Ana dijo...

De ahí salió la idea para el post. Bueno, de ahí sastamente no. Del 20 minutejos :P