lunes, 27 de septiembre de 2010

Festivaleando y otras cosas...

Bueno, me invento el verbo festivalear para contar al mundo (o al que lea esto, que tampoco hay que exagerar), que hace unos días fui a mi primer festival de música para modernillos. No ha sido el FIB, claro está, pero nos ha servido de entrenamiento para el próximo verano ir al Sonorama o al Low Cost Festival. Pues eso, que el viernes nada más salir del trabajo cogimos la carretera rumbo a Miranda de Ebro, o más concretamente al...

¡¡¡EBROVISIOOOONNN!!! (Léase cómo Bertovision) XD

Allí he aprendido tres cosas: a) que mola ir de festival pero es muy cansado, b) que los modernillos dan un poco de asquete (sobre todo los que dicen que escuchar Vainica Doble ahora es lo más mientras te miran por encima del hombro... totalmente verídico, lo juro por el culillo de Culillo), y c) que mola conocer grupos nuevos que hacen buena música.

Un poco de repaso.

Empezamos el viernes a las tres con un atascazo para salir de Madrid de flipar. Tras largas horas y kilómetros de carretera en obras llegamos a Miranda, donde recogimos las pulseras y plantamos la tienda Quechua en el polideportivo, rodeadas de un muestrario de docenas de tiendas iguales del Decathlon. Y tras una cena campera a base de embutido y pan de molde, nos fuimos a ver a Second, y a Culillo en acción.

Second se salieron, como siempre, aunque la gente no estaba aún muy animada y tocaron menos de una hora. Pero mantuvieron el nivelazo en directo al que me tienen acostumbrada. Les vimos desde primera fila, bastante desahogadas y con espacio vital más que suficiente. No subimos a cantar Todas las Cosas, pero al terminar el concierto Andrea lió a Culillo para hacerse una foto conmigo ^^

Luego vimos a Iván Ferreiro que, bueno, a mi Los Piratas me gustaban mucho, y hay algunas de Iván que también me gustan, pero terminé el concierto con la sensación de haber escuchado la misma canción una y otra vez. Eso sí, el hombre tiene unas tablas que no se las salta un torero, y sabe cómo llevar y manejar al público a su antojo. Me moló sobre todo el guitarrista epiléptico que lleva (parecía que le iba a dar un tabardillo de lo que se emocionaba el hombre). XD

Con La Habitación Roja claudicamos, después de tantas horas despiertas y tanta tralla encima. No se oía muy bien la voz y entre el cansancio y el agobio de gente decidimos volver a nuestro hogar Quechua. Me dio penica perderme a los Lori Meyers, pero no tenía ya el chichi pa' farolillos.

El sábado a mediodía vimos al grupo sorpresa (por ser el décimo aniversario del festival) que eran Supersubmarina. Me gustó bastante, tanto la experiencia de ver un concierto a la hora del vermú, como el grupo aunque no había escuchado nada de ellos. Después del concierto, de un vinico y de hora y media de colas, pudimos comer una paella en la plaza del pueblo, escuchando más música y disfrutando de algún rayo de sol despistao.

Y tras una buena siesta y otro sandwich de cena, volvimos a la zona de conciertos para ver primero a The Heavy. Se dice, se comenta, se rumorea que la gente se quejó por este grupo, porque no tenía que ver con el resto de grupos del festival, pero a mí me gustaron bastante. Tienen un estilo funky bailable que animó bastante el cotarro, y el cantante, que era un crack, no hizo disfrutarlo aún más.



Tras The Heavy llegaron The New Pornographers, que estuvieron bien, muy majetes ellos, haciendo esfuerzos comunicativos en castellano... ¿Quieres una mansana?; y Love of Lesbian, los cabeza de cartel del festival, con los que me entraron sinceras ganas de suicidarme, vaya panda de mataos (será que tengo poco de modernilla o algo). Mu pesaos, en serio. Será que yo necesito pop ligerito y optimista, y que las letras sesudas y esa actitud de intelectuales me matan de aburrimiento (joder, vaya rajada que me he pegado y que a gusto me he quedado). Pero bien, vamos, que para gustos los colores :P

Y por último, junto a Supersubmarina y The Heavy, el gran descubrimiento del festival: We Are Standard. La actitud/cachondeo/megaborrachera (o una mezcla de los tres) del cantante casi hace que nos meemos de la risa y nos hicieron bailar con todo el cansancio que llevaba en el cuerpo (lo cual fue casi una proeza), a pesar de lo pasada que iba ya toda la peña a esas horas de la madrugada. Y encima este sábado les podemos ver de gratis en Madrid. Habrá que disfrutarlos.

Y creo que ya es suficiente. Sólo un poco de buena música (y vídeo chulo) para pensar que ya queda menos para el viernes...


1 comentario:

Quico dijo...

Y cómo tienes los pies a día de hoy? P'habernos matao! Oye! si todos terminamos llevando la Quechua, cómo lo vamos a hacer para no meternos en la que nos toca? (aunque hay quien no se queja...) Hay que ver como lo han petao con esas tienda de campaña! Este verano me equivoqué un par de veces y no te digo na...

Bueno, saludos cordiales!