jueves, 22 de enero de 2015

Munich y Baviera en coche. Cervezas, comidas, cochazos y resumen.

Bueno, ya he contado casi todo el viaje a Baviera. Me da penica terminarlo, igual que me dio penica tener que volver de Alemania. Fue un buen viaje, un poco por todo.

Me encantó la comida bávara. Nos pusimos ciegos a codillos asados (riquísimos, mucho mejor que el codillo cocido), comí varios apfelstrudel (nunca suficientes) a cual más rico, guardo un recuerdo especial de los wiener schnitzel (cada vez que me acuerdo se me hace la boca agua, lo que me puede gustar un escalope, por diorrrr), las salchichas a la brasa o las famosas bratwurst con su chucrut por algo son famosas en el mundo entero, y todo regado por cervezas, por suerte más fresquitas de lo que yo recordaba de mi anterior visita a Alemania.

Apfelstrudel de Hofbrauhaus

Tiroler Käsespätzle o pasta típica tirolesa con queso y cebolla.

Codillo asado típico de Baviera.

Wiener Schnitzel o escalope vienés.

Capuchinos con tarta sacher.

No hemos probado mucha guarrerida en cervezas, al final no me atreví con la cerveza con cola o con la cerveza negra con limón, aunque alguna radler sí que cayó. También me tomé alguna de trigo, pero donde estén las jarras de litro de Hofbrauhaus que se quite lo demás. También le di bastante a los spritz, cuando me cansaba de tanta cerveza.

Primeras cervezas en Hofbrauhaus

Spritz y cerveza de trigo en Augustiner am Dom

Unas Paulaners comiendo.

Jarra de litro y de medio en Augustiner am Platz.

Cervecitas en una terraza.

Muy buenas las de Haxnbauer.

Unas Paulaner en un biergarten.

Calentando para la final del mundial en Viktualienmarkt.

En un biergaten en Hohenschwangau.

Tap 4 y Tap 1 en Schneiderweisse.

La de trigo es sin alcohol y no estaba mal, en Ratisbona.

Cervezas para acompañar las bratwurst en Nuremberg.

Más rubias en Augustiner am Dom

Cervezas en Salzburgo, algo calentorras :S

Despidiéndonos con unas Hofbrau en el aeropuerto de Munich.

Con los cochazos que vimos durante el viaje también flipamos bastante. Nos solíamos enterar que estábamos en un tramo sin límite de velocidad en la autobahn porque nos pasaba un Porsche (Mercedes, BMW, Audi o similar) a toda pastilla. Se nota que en Baviera hay dinero, aparte de que los alemanes suelen tener buenos coches, allí hay muchísimos de alta gama. Nosotros disfrutamos mucho con nuestro Jaguar (aunque sea un coche inglés), y desde entonces estamos deseando que nos toque el euromillón para comprarnos uno :P

Dani orgulloso con "su" Jaguar.

Cara de felicidad impagable, por la autobahn.
Las entradas sobre el viaje a Munich y Baviera en coche:
Preparativos y presupuesto.
Múnich (I).
Múnich (II).
Castillo de Neuschwanstein.
Ratisbona.
Núremberg.
Salzburgo.
Cerezas, comidas, cochazos y resumen.

lunes, 19 de enero de 2015

Libros (y más) sobre el embarazo y la maternidad.

Hoy me apetece escribir sobre algunos libros que he leído y quiero leer, que tratan sobre el embarazo y la maternidad.

Qué se puede esperar cuando se está esperando, de Heidi Murkoff. Dicen que es la biblia del embarazo, así que me lo compré. La verdad es que está bastante bien, tiene muchísima información y la transmite de una forma sencilla y llana. Desde antes del embarazo y mes a mes va describiendo todo el proceso y respondiendo a casi cualquier duda imaginable. También tiene algún capítulo sobre el parto y el posparto, así como un capítulo para los futuros padres (que según Dani no es muy útil, pero bueno...). Desde mi punto de vista es muy recomendable.

Nueves meses de espera, de Josefa Ruiz Vega. Este me lo prestaron hace unos meses. También es un buen libro sobre el embarazo con mucha información práctica, aunque la parte del parto creo que está un poco desfasada y no me gustó mucho, porque describe como lo normal un parto muy intervenido (con enema, rasurado, vía intravenosa, epidural, oxitocina sintética y episiotomías como algo sistemático).

Comer, amar, mamar, de Carlos González. Este lo he pedido para Reyes. Es un compendio de los tres libros más famosos de este pediatra: Un regalo para toda la vida (sobre la lactancia), Mi hijo no me come (sobre la alimentación infantil) y Bésame mucho (sobre la crianza con respeto los primeros años). Ya me los había leído, porque me los dejó una amiga cuando le contamos que estábamos pensando ser padres, pero me parecen muy buenos libros de consulta, y que me está gustando releerlos antes de que llegue la peque.También me han prestado Creciendo juntos, que trata sobre la crianza en la infancia y la adolescencia, pero todavía no lo he leído.

Guía para padres desesperadamente inexpertos, de Manel Fontdevila. Es una recopilación de viñetas de La Parejita, sobre el tema de la búsqueda, el embarazo y la paternidad. Me lo regaló Dani las navidades del año pasado y me gustó un montón porque es muy divertido, pero ahora que estoy pasando por ello me veo reflejada en casi todas las situaciones que plantea (por las que estoy pasando o ya he pasado), lo que lo hace aún más divertido. Este año también me ha regalado la segunda parte que se llama ¡Somos padres, no personas!

Primeros auxilios para padres primerizos. Nos lo regalaron estas navidades y es muy cachondo. Es una caja de metal muy chula con un libro porque tienes mil dudas, unos tapones porque los bebés lloran mucho, un preservativo porque no querrás tener una sorpresa  y un babero para papá (o mamá) porque se te va a caer la baba con tu bebé. Es gracioso, un buen regalo divertido para entretener un poco a los padres.

En el vientre materno, de National Geographic. Es un documental muy conocido y han ido haciendo "secuelas" sobre embarazo múltiple, gemelos idénticos, animales, etc. Me parece muy recomendable y entretenido para saber qué pasa dentro de la barriga y cómo se desarrolla el bebé desde la concepción al parto.

Qué se puede esperar el primer año, de Heidi Murkoff. Como el del embarazo, parece que es un libro ante todo muy práctico. Todavía no lo he leído pero está en mi lista porque parece que ayuda a resolver muchas dudas de primerizos (y de ésas me sobran).


miércoles, 14 de enero de 2015

De aniversario y cumpleaños conejil.

El día 11 hizo un año que llegó la conejina a nuestra casa, y además este mes de enero cumple tres añitos. Yo la verdad es que la veo estupenda, cada día menos miedosa, aunque no es nada cariñosa con nosotros. Le gusta pasearse por toda la casa, es una locuela y le encanta hacer carreras por la alfombra, y estamos consiguiendo redireccionar su instinto destructor con cajas, palos y juguetes de madera que pueda roer y mordisquear, aunque de vez en cuando le da a cosas que no debe, como los cojines del sofá... El lunes fuimos al vete y está estupenda, sin ningún problema desde hace unos cuantos meses (crucemos los dedos, porque llevan una temporada muy buena los dos).

Lo mejor de todo es lo bien que se lleva con Paul. Casi siempre están juntos y se hacen muchos mimos. Les encanta echarse siestas bien pegaditos, sobre todo ahora que no hace mucho calor. Sólo se pelean cuando hay chuches o malta de por medio, porque Paul es un ansioso, se pone muy nervioso y no deja que le demos también a Damara XD

En definitiva, que estamos contentos por haber adoptado a la conejina, haberle podido dar lo que necesita para llevar una vida feliz y estable, después de haber sido abandonada. Y también estamos contentos porque Paul también está mejor desde que Damara llegó, se le ve muy alegre y mimoso con ella. Así que, desde mi experiencia, creo que los conejos viven mejor en pareja (castrados, claro), pero también tengo que reconocer que para nosotros ha sido muy fácil porque los dos se llevan muy bien y no siempre es así. Aún así, lo que sí que puedo recomendar sin equivocarme, es que si se quiere una mascota lo mejor es adoptarla, porque adoptando el beneficio es para el animal y para el adoptante, no para empresas o gente que hace negocio con animales sin importarles su bienestar.

Y unas fotitos de la parejita feliz :)




lunes, 12 de enero de 2015

¿Por qué crees que nos llevamos tan bien?

[Voy a hacer un inciso antes de ponerme muy moñas: hoy estoy muy contenta porque me han dado los resultados de la curva larga de la glucosa y ¡no tengo diabetes gestacional! Así que puedo seguir disfrutando de mi embarazo, pasándome de vez en cuando y esperando que la matrona no me riña mucho por el peso. ¡Yuju! :) Fin de inciso.]

La pregunta del título de la entrada me la hizo hace unas semanas mi marido (que de vez en cuando se pone ñoñito también :P). No recuerdo muy bien a qué venía o de qué estábamos hablando, pero sí que me hizo pensar bastante. En el momento le contesté más o menos lo que voy a poner aquí, pero he seguido dándole vueltas quería escribirlo aquí.

Nos llevamos bien porque tenemos una visión parecida de la vida. Nuestra forma de ver las cosas importantes (familia, trabajo, dinero, pareja, etc) es parecida. Tenemos una forma similar de interpretar el mundo y nuestras prioridades son bastante parecidas. Nuestro objetivos en la vida son compatibles y nuestras necesidades dentro de la pareja también. Eso ayuda a que no tengamos muchas discusiones sobre cosas importantes, porque la mayoría de las veces estamos de acuerdo en las decisiones que tomamos.

Nos llevamos bien porque nos complementamos. Aparte de parecernos, en muchas cosas somos muy diferentes, pero en cierta manera nos complementamos mucho. Yo soy reservada, algo cuadriculada, cabezota, organizada, vergonzosa, muy risueña... Dani es extrovertido, más dejado o vaguete, despistado, también cabezota (pero menos que yo XD), muy payaso, le encanta hacer(me) reír...

Nos llevamos bien porque somos bastante flexibles y tolerantes con el otro. Aunque, debido a que tenemos formas de ser diferentes, asumimos cada uno un rol complementario dentro de la pareja, esos roles no son fijos, somos capaces de adaptarnos si hace falta (o lo intentamos). Yo suelo organizar las cosas más mundanas (planes, viajes, etc), pero es cierto que Dani puede coger las riendas si en algún momento yo no puedo (o no me apetece y se lo pido). También intentamos ser tolerantes, porque al tener personalidades diferentes hay cosas que a veces no nos gustan o no entendemos del otro. Pero siempre intentamos hablarlo y casi siempre somos tolerantes con las "manías" o "defectos" del otro.

Nos llevamos bien porque nos respetamos y nos admiramos (mucho). Pocas veces hemos discutido, y sólo recuerdo una o dos discusiones gordas, pero nunca nos hemos gritado, insultado o faltado al respeto. Aunque nos enfademos por lo que sea, siempre somos respetuosos, o si estamos demasiado enfadados como para perder los papeles, preferimos esperar a calmarnos un poco antes que decirnos cosas que no queremos decir. Y creo que el respeto tiene que ver con que nos valoramos. Yo admiro muchas cosas de él (sobre todo lo buena persona que es) y supongo que a Dani le pasará algo parecido.

Nos llevamos bien porque hablamos. Porque lo hablamos todo (o casi todo). Hacemos un esfuerzo por tener una buena comunicación, para decirnos las cosas bonitas, lo que nos gusta, y también para decirnos lo que no nos gusta, lo que nos molesta o nos enfada, para que el otro pueda saber qué es lo que me está pasando, qué pienso o cómo me siento. Intentamos que no tener que adivinar las cosas, porque eso puede hacer sentir incertidumbre, frustración y miedo.

En definitiva, creo que nos llevamos bien porque nos queremos mucho. Sé que muchas veces no es suficiente con quererse, así que supongo que también hemos tenido algo de suerte en encontrarnos el uno al otro. Y espero poder acordarme de todo esto y que sigamos llevándonos bien mucho tiempo más.

viernes, 9 de enero de 2015

En la recta final, entrando en el tercer trimestre.

Como ya conté en una entrada anterior, el día de Año Nuevo hice 26 semanas de gestación, lo que significa que he entrado en el sexto mes de embarazo y en el tercer trimestre. Vamos, que me queda sólo la parte final.

La verdad es que el segundo trimestre se me ha pasado volando. Me he encontrado mucho mejor del cansancio, gracias a estar en casa, y de las náuseas y los vómitos, gracias al caribán, aunque sigo tomándolo porque el día que no lo tomo vuelvo con el malestar y las náuseas. En mi caso parece que es un síntoma que me va a durar todo el embarazo, qué se le va a hacer... Otros síntomas que tengo han sido congestión nasal, que no me resulta muy molesta pero hace que por la noches ronque (o eso me dice Dani). También estoy un poco estreñida, pero nada que no solucionen los kiwis. Y algunas noches me duele la espalda, las lumbares, sobre todo si he estado mucho tiempo levantada y/o andando. Esto se debe a la hiperlordosis o que la curva de la espalda a nivel lumbar se hace más pronunciada por el peso de la tripa y el cambio en el centro de gravedad de mi cuerpo. Lo suelo solucionar poniéndome a cuatro patas y relajando la espalda durante unos momentos.

La tripa ya ha crecido considerablemente y desde hace un mes algunas personas me ceden el asiento en el metro, con lo que he comprobado que mi tripa ya no es cervecera y es más evidente. Sigo usando los mismo pantalones desde hace tres meses, con lo que imagino que lo que más ha crecido ha sido la tripa, del resto sigo un poco igual. He cogido más peso del deseable, pero estando las navidades de por medio y encontrándome mucho mejor y con más hambre, era algo de esperar. Tampoco es que me haya cortado de comer lo que me ha apetecido.

Lo mejor de todo es que desde hace ya dos meses noto a la chiquinina todos los días. Y eso me da bastante tranquilidad, porque sé que está bien. Cada vez los movimientos son más evidentes y enérgicos. Hay veces que por las noches me pega unas patadas que me asusta y todo, sobre todo si estoy medio dormida. Y hay ratos que me quedo embobada mirando los bultos y ondulaciones que hace mi tripa cuando la peque está de juerga :)

Lo peor de todo es que he empezado este tercer trimestre bastante regulera. Antes de navidades me hice los análisis y el test O'Sullivan que es una prueba que descarta la diabetes gestacional. El lunes fui a por los resultados y me salió positivo, es decir, que puedo tenerla, así que hoy me han hecho una prueba más larga, que es la que confirma si hay o no diabetes. Lo he pasado bastante mal, porque me he mareado, pero por suerte estaba mi maridito conmigo. Ya contaré otro día esta prueba con más detalle. Ahora me toca esperar al lunes para que me den los resultados. Me toca cruzar los dedos, porque si no me tendré hacer dieta para diabetes lo que queda de embarazo. Y para
completar una semana bastante movida, el miércoles me pasé la tarde en urgencias, con dinámica de contracciones, que por suerte se me pasaron con reposo. Afortunadamente me dijeron que no era nada y que puedo seguir haciendo vida normal... porque reposo y dieta para diabetes iba a ser demasiado para mi cuerpo :S

Por lo demás, empiezo a vislumbrar el final o el principio de todo, y eso supone un poco de presión. Ya empiezo a tener la necesidad de tenerlo todo preparado para cuando llegue la chiquinina. Intento no pensarlo mucho, pero a veces es inevitable pensar en todo lo que está por venir, lo que queda de embarazo, el parto, si estará sana, si saldrá todo bien, la lactancia (o no), la crianza, si nos dejarán criarla como queremos, cómo reaccionaré ante las opiniones de los demás, si conseguiremos que todo salga bien... Sé que es absurdo anticiparse tanto, pero cuando es una de las cosas más importantes que van a ocurrir en mi vida, es difícil no pensar tanto.

En fin, que voy a intentar disfrutar de estos tres meses que quedan, pasarlos lo más tranquila posible y coger fuerzas (y mucho sueño) para lo que está por venir, que me da que lo voy a necesitar :P

jueves, 1 de enero de 2015

Y estrenando año nuevo.

Pos con lo que me gusta a mi estrenar cosas, la ilusión que hace tener por delante 365 días nuevecitos y sin usar. A una se le dispara la imaginación y las esperanzas. Es por ello que voy a pasar de lo que dije ayer (último día de 2014), que a este año nuevo sólo le voy a pedir salud, y voy a hacer una lista de cosas que me gustaría que pasasen en 2015 (por pedir que no quede, que luego nos quedamos con cara de tontos cuando nos enteramos que podíamos haber pedido más). Unas están en mi mano conseguirlas (más o menos serían propósitos, pero no los voy a llamar así, que seguro que no los cumplo), y otras son deseos que lanzo al aire (o al universo, al karma o a cualquier dios que quiera recogerlos), a ver si tengo suerte y toca la flauta.

En 2015 me gustaría...
  • Que mi familia esté sana y feliz. A pesar de no estar en mi mano, eso es lo que más me importa. El resto son nimiedades. 
  • Que el final de mi embarazo sea tranquilo y sin problemas. Y si es posible, no coger veinte kilos, aunque al ritmo que voy lo mismo llego...
  • Relacionado con eso, me gustaría ser capaz de tener un buen parto y dar con profesionales que me ayuden a ello. Pediría que fuera rápido, pero siendo primeriza creo que ya es pasarse... 
  • Que mi chiquinina nazca sana y (como dice Dani) que seamos capaces de criarla medio bien. Perfectos no somos, pero con que nos salga medio bien ya nos conformamos. 
  • Encontrar un curro de adjunta, bien pagado y de ocho a tres, sería pedir mucho, ¿no? 
  • Viajar a París, Nueva York, Florencia y por la costa cantábrica. Aprender a viajar con una bebé y no perder una de mis aficiones favoritas por haberme convertido en madre. 
  • Que me toque el euromillón (por pedir que no quede). 
  • Como lo anterior sé que es complicado, me gustaría que cuando tenga que volver a trabajar, allá por septiembre u octubre si todo va bien, no me entre una depresión de caballo por todo: volver a trabajar, tener que dejar a mi peque, dejar de ver a Dani entre semana... Ufff... Poder sobrellevarlo al menos.

Y creo que no voy a pedir más cosas, aunque alguna más se me ocurre, pero tampoco es plan de abusar :P

A ver si el año nuevo se porta bien y nos trae mucha felicidad y casi todo lo que deseamos.

Por cierto, hoy, además de año, estreno semana de gestación, mes y trimestre. Hoy hago 26 semanas, lo que significa que llevo seis meses de embarazo y que entro en el tercer trimestre. Prefiero no pensarlo mucho, pero creo que esta semana escribiré una entrada sobre esto, como ha sido el segundo trimestre y el vértigo que me da verme ya en la recta final del embarazo.