jueves, 31 de mayo de 2018

Mayo de novedades.

Este mes se han concretado cambios que llevaban mucho tiempo en el aire, como que hemos firmado al fin la compraventa de la casa, que tenemos plaza en el cole que nos gustaba para la chiquinina, o que tengo jefa nueva. Ha sido un mes tan movido que se me ha pasado volando. Y ya estamos en junio, con el verano y mis megavacaciones a la vuelta de la esquina. ¡Qué ganas! :D

Salidas nocturnas en pareja, manicura de boda y paisajes manchegos.
Haciendo guacamole, pueblito bueno y pisando la nieve.
Estrenando casa, día de los frikis y la próxima aventura. 

Pero antes del verano nos espera el cambio de casa. A ver si no agota todas mis fuerzas que hasta agosto no puedo parar.

Y ya.

sábado, 19 de mayo de 2018

Pequeñas reflexiones sobre Los Vengadores.

Aunque dudo mucho que cualquiera que le interese la película no la haya visto aún, estas pequeñas reflexiones van sin hacer ningún spoiler.

Primero. THOR. ¡Oh, Thor! Sólo tú sigues siendo el único y verdadero dios. Y qué peazo de dios. Eso sí, pagar diez euros de entrada para que salga vestido toda la película no sé si me renta. Es que en la de Ragnarok dejó el listón muy alto 😋

Todo un dios nórdico. 
Segundo. El doctor Extraño le ha hecho un adelantamiento a Ironman, por la derecha y quitándole las pegatinas, en la carrera del carisma. Se coloca en cabeza y tiene pinta de ir a ganar.

¿Veremos esta escena en la siguiente? 
Tercero. Me reafirmo en lo que dije hace dos años, después de ver Civil War: ni #teamcapi, ni #teamironman, yo soy fan de Spiderman. Me alegro mucho de que Marvel haya recuperado mi personaje favorito y lo haya puesto donde debe estar y como debe ser.


Y cuarto. Mención de honor para la barba del Capitán América. Es alucinante cómo al ponerle una barba de macho, vestirle de oscuro y no decir más de tres frases en toda la peli, ha hecho que suba veinte puntos en el molómetro. Esto ya lo había leído en Twitter antes de ver la película, y no le daba mucha credibilidad, pero tengo que afirmar que es un hecho constatado.

Twitter: fuente de odio y sabiduría a partes iguales. 

Y ya.

viernes, 18 de mayo de 2018

Reconciliándome con el rosa.


Cuando era pequeña no me gustaba nada el rosa. Bueno, más bien nunca me ha gustado el rosa, hasta hace bien poco nunca he tenido nada de color rosa. El rosa era un color de chicas, y lo que me transmitían era que las chicas éramos peores que los chicos en muchas cosas. No me gustaba ser peor que otros, así que no me gustaba ser femenina, débil, lenta, emocionalmente inestable, miedosa y menos lista. Me gustaba correr "como un chico", jugar al baloncesto con los chicos de clase, nadar más rápido que los chicos o, cuando ya he sido más mayor, conducir "como un hombre"... Vamos, toda una sarta de estereotipos y prejuicios, ideas machistas insertadas bien hondo en mis creencias, que me ha costado muchos años repensar y discutirme a mí misma.

Y la maternidad me ha ayudado mucho a hacerlo. A replantearme mi forma de pensar. A ser consciente de que si a mi hija le gusta el rosa está bien, no es ni mejor ni peor por ello. Sólo quiero que sea libre de elegir lo que quiera, que sea quien ella decida ser, y no porque la sociedad le diga que tiene que ser de una manera u otra. Si ella prefiere la ropa rosa y con brilli brilli, está bien. Y si en el futuro le gusta otra cosa, pues también estará bien. Ser madre también me ha hecho reconciliarme con mi parte femenina. Darme cuenta que las mujeres somos muy fuertes. Ver cómo mi cuerpo era capaz de dar a luz y alimentar los primeros meses a mi bebé me ha hecho sentir muy empoderada, aunque suene tópico y contradictorio.

Me estoy reconciliado con el rosa. Con la idea de que lo femenino es igual de bueno que lo masculino. Que si quiero puedo dejar de depilarme los sobacos, cortarme el pelo al dos, no usar joyas ni gota de maquillaje o ir siempre en deportivas. Y si quiero también puedo pintarme las uñas, llevar tacones, ponerme escote y vestir de rosa. Hacer lo que me guste, lo que me venga en gana. Y cambiar si quiero cambiar. Que como mujer soy diferente de los hombres en muchas cosas y parecida en muchas otras. Y también existen esas semejanzas y diferencias entre las mujeres. Porque somos personas, y cada una debería ser como es sin sentirse menos o juzgada por ello.

Toda esta reflexión porque me he dado cuenta de que iba con la chaqueta y los zapatos rosas. Quién me ha visto y quién me ve XD

miércoles, 16 de mayo de 2018

Mi lista de deseos viajeros.

Por Instagram sigo a The Bucket List Family, una familia de estadounidenses que se dedica a viajar tras ganar un pastón vendiendo una aplicación informática y vender su casa y casi todas sus posesiones. De mayor (y ahora mismo) quiero ser como ellos :)

En castellano creo que no hay un concepto como "bucket list", que es una lista de cosas que sueñas con hacer en tu vida. Como lo de plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, pero cada uno con sus objetivos. Como yo ya he encontrado al hombre de mi vida, tengo una hija maravillosa, me dedico a mi vocación, me voy a comprar una casa y veo poco probable que me toque el euromillón, he centrado mi lista en el top de deseos viajeros.


La Costa Este de EEUU y Canadá incluye también Nueva York, que últimamente le tengo unas ganas locas. Veo más factible que vayamos en los próximos años sólo a la Gran Manzana, porque el road trip implica mucho tiempo y bastante dinero, pero por soñar que no quede. Además, me parece que no me importará visitar más de una vez la ciudad.

D'you know what I mean?
Puente de Brooklyn
En Milán estuve con el viaje de fin de curso del instituto y no me gustó nada. Pero últimamente he leído y visto muchas fotos de la cuidad y me apetece darle otra oportunidad. Y ya que estamos por allí, acercarnos al lago Como y comprobar si Bellagio se parece a su homólogo de Las Vegas.

Duomo. Foto: Conte di Cavour
Si pienso en Sudamérica, me apetece mucho conocer Chile y recorrerlo hasta la Patagonia. Debe ser naturaleza y paisajes alucinantes.

Torres del Paine 
Y hablando de naturaleza, Islandia también está en mi top. Hace poco han ido unos amigos y me ha dado mucha envidia. No sé si me gustaría más en invierno o en verano. Habrá que pensarlo

Geiser. Foto: Diego Delso
Y seguimos con los road trip. Después de que el viaje a Escocia fuera un éxito, y viendo que Irlanda cada vez que vamos nos gusta más. Me apetece dedicarle más de dos o tres días, que suele ser lo que hacemos, y recorrer la isla, que tiene que ser preciosa.

Acantilados de Moher. Foto: Clethbridge8
Copenhague. Podía haber dicho también Praga, Viena, Ámsterdam, Colonia, Londres, Tallin... Un montón de ciudades europeas, que tenemos bien cerca y que me encantaría conocer.

Nyhavn. Foto: Валерий Дед
Y Sicilia le tengo ganas desde el año pasado, cuando estuvimos preparando el viaje familiar. Al final pudimos conocer Madeira, que me encantó, pero se me quedó el gusanillo de visitar esta parte de Italia, que tiene pinta de ser muy auténtica.

Templo de la concordia. Foto: AlMare
Y podría seguir, pero ya no había más líneas XD

Después de este break mental tan soñador, voy a seguir con lo mío.

viernes, 11 de mayo de 2018

En busca de... LA CASA.

Iba a poner "En busca del Arca Perdida", pero al final no fue tanta odisea como pensaba. La búsqueda de nuestra nueva casa nos llevó un par de meses o tres. Vimos entre quince y veinte pisos, no recuerdo muy bien exactamente cuantos. Comparándolo con el tiempo que llevamos esperando desde que encontramos el piso hasta ahora se me antoja poco tiempo.

Lo primero que deberíamos haber hecho es mirar cómo estaban los precios, porque si te marcas un presupuesto sin mirar antes, lo mismo luego te llevas un chasco, como nos pasó a nosostros. Después de los primeros días mirando pisos por internet y viendo que por el precio que habíamos pensado sólo encontrábamos antros o en zonas no muy recomendables, decidimos flexibilizar un poco el presupuesto inicial.

Otras cosas que me hubiera gustado saber antes de empezar a buscar piso: La mayoría de las inmobiliarias son unos piratas y cobran comisiones tanto al comprador como al vendedor. Si un anuncio era de una inmobiliaria de este tipo (rollo corbatas rojas o verdes) lo descartábamos casi automáticamente. Sólo vimos un par de pisos con agencias de este tipo y, seguramente, si no tuvieran comisiones para el comprador, algún piso podríamos haber comprado con ellos. Los anuncios manuscritos que encuentras por la calle o en los buzones no tienen por qué ser de particulares. De hecho en nuestra zona una inmobiliaria usa este sistema con bastante frecuencia. Si un anuncio no tiene fotos del interior de la casa y sólo hay fotos de los alrededores, el portal, etc, malo. Muy malo. Si dice que el piso tiene posibilidades es que está para tirarlo. Hay gente que hace fotos muy buenas de los pisos, y otros que las hacen muy malas, siempre es buena opción no descartar o enamorarse por las fotos.

En fin, nos podíamos haber ahorrado alguna visita de haber sabido estas cosas.

Leyendo sobre el tema, en algún sitio (no recuerdo donde) leí que para buscar un piso hay que pensar cinco puntos que para ti sean muy importantes. Si una casa cumple con tres de esos cinco, hay que valorar la compra.

Mis puntos eran: dos o tres habitaciones, que fuera una planta alta (mínimo un cuarto piso) con ascensor, que tuviera orientación sur, que tuviera terraza y que estuviera en una zona concreta. El resto de cosas podía sumar puntos, como que estuviera reformada, que tuviera suelo de parquet, que fuera de un particular... Y las líneas rojas de Dani eran muy claras (el no pone requisitos, él sólo pone vetos XD), que no nos cobraran comisiones por vendernos la casa y que no se pasase del presupuesto. Que no hubiera que hacer obra también le motivaba bastante.

El caso es que, después de ver muchos truños, algunas cosas molonas pero que no nos cuadraban del todo (perdí mi oportunidad de tener una casa con piscina, snif...), o en otras zonas (que a mí me costaba bastante la idea de cambiar de barrio), al final el día que vimos nuestra futura casa yo no me lo creía mucho. Cumplía casi todo lo que necesitábamos: a dos calles de nuestra casa, planta alta con ascensor, orientación sur y terraza, reformado hace poco y nos gustó bastante la reforma. Y dentro de nuestro presupuesto, claro. Cuando hicimos una oferta y nos dijeron que sí yo no hacía más que pensar que dónde estaba el truco. Hoy, seis meses después, ya he entendido donde está el truco, que han tardado una barbaridad de tiempo en darnos la casa (esperemos que llegue en los próximos días).

miércoles, 9 de mayo de 2018

Soy una cocinillas... hoy, guacamole.

El guacamole normalmente lo compro en el Mercadona (mercadooOoona), es el que más me gusta de todos los que he probado de sabor. Pero hace unos días compré unos aguacates y, como se me iban a pasar, decidí probar a hacerlo yo misma. Es fácil, bastante rápido y queda resultón.

Ingredientes:

  • ¼ de cebolla
  • ½ tomate
  • Un aguacate
  • ½ limón
  • Sal

Preparación:
Se corta la cebolla muy pequeña y se pone en un bol. Se corta también el tomate en trozos muy pequeños y se añade al bol. Se saca la carne del aguacate y se junta on l cebolla y el tomate. Con un tenedor se chafa la carne del aguacate y se mezcla con la cebolla y el tomate. Se ajusta de sal. Se le añade el zumo de medio limón, se mezcla todo bien y listo. Con tortillas de trigo o triángulos de maíz está de rechupete.


miércoles, 2 de mayo de 2018

Abril floreado.

El mes empezó por todo lo alto, celebrando el cumple de mi chiquinina, y después hemos empezado a vislumbrar la primavera, con un montón de flores, con una visita exprés al pueblo que me dejó con ganas de más, con la llegada de las golondrinas y con un poquito de calor (aunque después de estos días parezca mentira).

Merendola de cumple, siesta como un bebé y lluvia en la ventana.
Margarita del campo, tulipanes y jugando.
Fresia, golondrina y salida nocturna. 

A ver si el buen tiempo deja de hacerse de rogar, que ya hay ganas de dejar el abrigo en casa.