jueves, 31 de diciembre de 2020

Diciembre celebrado.

A pesar de la que está cayendo y que estamos más caseros que nunca, diciembre está siendo un mes de celebración. Primero a nivel laboral, que nos han dado buenas noticias tanto a Dani como a mí. Y segundo por las navidades, que aunque estén siendo diferentes, las estamos celebrando, porque al final tenemos lo más importante, que no nos ha faltado nadie cercano y que tenemos salud. Este mes hemos pisado la nieve, cosa que no pudimos hacer el invierno pasado, hemos desayunado muchos churros, hemos disfrutado de vacaciones, hemos hecho algún plan navideño y estamos disfrutando de nuestras familias. 

Churros, frío y nieve.
Calendario de adviento, Grogu y regalos de Papá Noel. 
Más cosas navideñas. 

Un buen mes para terminar este año. 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

El año que vivimos tiempos interesantes.


Ya lo decía el señor Pratchett, toda una maldición esto de los interesting times. Nos ha tocado vivir un año terrible, en el que han muerto muchísimas personas, en el que nuestra vida ha dado un vuelco y hemos perdido libertad, estabilidad y tranquilidad. Nos ha tocado vivir con incertidumbre, con miedo, y sin muchas de las cosas que antes nos hacían felices. Mucha gente ha perdido su trabajo y está viviendo situaciones de mucha precariedad. Porque este año (y esta pandemia) ha puesto de manifiesto, y seguramente agrandado aún más, las desigualdades de nuestra sociedad. También ha puesto de manifiesto el resultado de muchos años de desmantelamiento de nuestra sanidad pública y la falta de recursos de la educación pública. Ha sido un año en que no he podido subirme a ningún avión, ni he podido pisar el extranjero, algo que no hacía hace muchos años. He pasado más tiempo en casa que nunca, obligada, claro, a mí que se me cae el techo de casa a los cinco minutos de estar tumbada en el sofá. Este año nos ha quitado de ver, abrazar, besar y tocar a los que queremos, sobre todo a los amigos, que se echan mucho de menos. Resumiendo mucho, un año de mierda, no tiene otro nombre.

Pero ya sabemos que soy de las que intenta buscar lo bueno de todas las situaciones, y mirando hacia enero el año podía haber sido mucho peor. Sé que es un argumento bastante mierdero, pero a mí me sirve. No he perdido a nadie cercano, mi familia, sobre todo los mayores, están sanos. Y eso es lo más importante de este año: que a pesar del miedo, seguimos estando todos y estamos sanos. En todos estos repasos del año que llevo haciendo, casi siempre le acabo pidiendo al año nuevo salud para mí y los míos. Este año lo pediré con mucha más fuerza porque me he hecho un poco más consciente de que es lo único importante en esta vida. Alguna pérdida sí que hemos tenido, y la que más nos ha dolido fue la de Damara, nuestra conejita, que nos dejó en julio después varios meses de enfermedad. Por otro lado el estar encerrada en casa me ha enseñado que no me muero si no viajo, si no salgo de cañas, si hay que comer en casa todos los días, si tengo que buscarme entretenimientos caseros en lugar de salir a hacer fotos. El confinamiento me ha enseñado que puedo ser feliz sin todas esas cosas que creía que me hacían feliz. Me encanta viajar, me encanta conocer sitios nuevos, me encanta la fotografía, son mis aficiones favoritas, pero lo que realmente me hace feliz es estar con mi familia y pasar tiempo con Dani y la chiquinina. 

Y hablando de la chiquinina, este año nos ha enseñado que tenemos una hija que no nos la merecemos. Pasó el confinamiento sin una queja, aunque echando de menos mucho a sus amigos. Ha sido una campeona, adaptándose a todo lo que este año nos ha puesto por delante, asumiendo las nuevas normas mucho mejor que muchos adultos, ha llevado mascarilla desde mayo o junio sin rechistar a pesar de no estar obligada a ello hasta que cumpla seis años. Cuando volvió al cole también se adaptó perfectamente a las nuevas circunstancias y, después de seis meses sin ir, lo ha cogido con muchas ganas. En fin, que mi pequeña ha ayudado mucho a que este año mierder fuera mucho mejor. Como desde marzo yo no trabajaba, he podido pasar con ella todo el tiempo del mundo y eso me ha encantado. El verano también ha sido genial, a pesar de las circunstancias, y disfruté muchísimo de las vacaciones en la playa y del resto del verano en la piscina. No creo que vuelva a pasar otro verano íntegro de mi vida sin trabajar, así que creo que quedará entre mis mejores recuerdos de este año. 

Este año también ha mejorado bastante mi relación con Dani, si pienso como estaba en enero/febrero. Parar nos ha servido para hablar de algunas cosas que con la rutina normal cuesta que salgan a flote, así que, como la Pataki, me alegro de haber estado encerrada varios meses en casa con mi marido, que no es Thor pero es mi #mariditosexy y no lo cambiaría por todos los vengadores unidos :P Y laboralmente el año no está terminando mal: a mí me han renovado seis meses más, con lo que voy a tener mi contrato más largo en la pública desde que dejé a mis yonkis, y Dani también ha encontrado un trabajo con mejores condiciones, y esperemos que mejor en general porque estaba bastante quemado con su empresa. Cruzaremos los dedos para que esta estabilidad laboral se prolongue durante todo el años que viene. 

Así que, volviendo a resumir mucho, éste ha sido un año muy mierdero, pero me ha enseñado muchas cosas, sobre todo que lo importante no era lo que yo pensaba, que lo importante lo tengo muy cerquita de mí, y espero que siga así durante muchos años más. 

Al año que viene sólo le sigo pidiendo salud, para mí y los míos (familiares y allegados :P). Ni más ni menos. No creo que en el año que viene vayamos a recuperar la vieja normalidad mágicamente, seguramente nos quedan muchos meses (si no es todo el año) de seguir más o menos en las mismas, pero por lo menos ya no nos pilla desprevenidos. Y a todo que el que se pase por aquí le deseo lo mismo: mucha salud, que el 2021 sea el año más aburrido de vuestras vidas, el más anodino, el más estable, el que tengáis más certidumbre, el menos interesante. Yo creo que ya hemos tenido suficientes tiempos interesantes para una vida entera. 

domingo, 20 de diciembre de 2020

Vacachione y más cosas buenas prenavideñas.


Navidades pandémicas

Pues resulta que desde el jueves estoy de vacaciones de Navidad hasta el día 28. La chiquinina las empieza el miércoles  así que no vamos a coincidir muchos días. Lo bueno es que a Dani por fin le han dado los días de vacaciones y también se ha cogido esta semana que viene, y podremos ir a hacer recados y organizar tareas navideñas mientras la chiquinina está en el cole estos dos días.

Además, el viernes fui a firmar mi nuevo contrato de enero a junio, lo que significa que voy a seguir siendo adjunta seis meses más (yessssssss), y llamaron a Dani de un trabajo nuevo donde le van a pagar más, va a tener mejor horario y mejores condiciones en general. Así que a nivel laboral 2020 está terminando bastante bien, todo hay que decirlo. 

En el puente hicimos alguna excursión, que nos salieron un poco reguleras, pero comimos muy bien en Miraflores y vimos un poco las luces de Navidad de Madrid, y cenamos como ratoncitos un tabla de queso riquísima en Tablafina. 

A ver si en estos días tengo un rato para hacer un repaso del año, que ha sido bastante peculiar. 

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Adviento en tiempos de pandemia.

Estrenando calendario

Después de dos días, tiene buena pinta 

El año pasado nos curramos un calendario de adviento de actividades para la chiquinina que moló un montón. Lo disfrutamos mucho haciendo las actividades en familia. Con la peque en esa edad en la que se entera ya de todo y se mete en la fantasía de estas fechas a tope, creo que cada año me gusta más llegar a diciembre. Las navidades siempre me han gustado, me hacían ilusión hasta de adulta, pero verlas a través de los ojos de mi niña me vuelve a llevar un poco de vuelta a mi propia infancia. Si os apetece ver nuestro calendario de adviento de actividades, escribí esta entrada.

Este año, tal y como están las cosas, no veía nada claro que pudiésemos hacer muchas de las actividades (como ir al cine, al teatro o a la bolera, o ir al centro de Madrid a ver las luces). Como además me ha pillado currando, no he tenido mucho tiempo para pensar. Así que fui a lo sencillo y compré un calendario de adviento de Playmovil. La chiquinina está feliz con él y los regalitos que le salen van aumentando su colección de Clics 😅

Me imagino que durante el puente no saldremos mucho de casa, así que aprovecharemos para poner el árbol y hacer la carta a los Reyes Magos. Aquí, en este pueblucho de mierda esta ciudad donde vivimos, las luces no las encienden hasta el día 11, así que no sé si algún día nos acercaremos a ver las luces de Madrid desde el coche porque, vistas las aglomeraciones de este finde pasado, cualquiera se atreve a meterse en Preciados o Sol sin un EPI...

En fin, que ya sabemos que estas navidades van a ser raras, pero nos adaptaremos e intentaremos disfrutarlas tal y como vengan (también vale indignarse y cabrearse y echar de menos las de antes, pero a mí me sale más la parte disfrutona). Si no que venga mi yo de hace un año a ver cómo ahora me gusta nuestro plan de los viernes de hacer pizza casera, comer helado y ver vídeos de YouTube los tres juntos hasta que la chiquinina cae roque en el sofá. O mis sábados de aperitivo en casa y tarde de puzzle. Yo, que si no salía de casa, me daba un parraque y me cogía un cabreo monumental. Aquí me tenéis, en modo casero total 🤔

En fin, adaptarse o sufrir, no queda otra. Y, por mucho que se empeñen los católicos, yo no he venido a esta vida a sufrir. 

¡Feliz adviento pandémico! 🎄

lunes, 30 de noviembre de 2020

Noviembre muy otoñal y con confinamiento perimetral.

Sin haberlo deseado, me ha salido un pareado 😅 

Pues otro mes de este extraño 2020 que ha pasado volando. Ya sólo nos queda uno. Pero vamos, que no soy yo de esas que piensan que en 2021 la cosa va a cambiar y mejorar drásticamente, no creo que hasta dentro de un año o dos por lo menos, volvamos a tener una normalidad como la conocíamos. En fin, que me lío. Noviembre empezó con los tobillos al aire y termina casi con bufanda. Es lo que tiene. Ha sido un mes de trabajo y casero, con algún plan por Madrid porque o no nos dejaban salir de la Comunidad o nuestros vecinos, con muy buen criterio, no nos dejaban entrar en las suyas. Así que hemos pasado un mes muy madrileño también. Hasta la cerveza del aperitivo de finde es muy madrileña XD. He empezado un puzzle de 1000 piezas, como nuevo entretenimiento casero, y he retomado el cubo de rubik. También ha sido hace poco cuando me han confirmado que me renuevan el contrato hasta el 30 de junio. Estoy muy contenta y va a ser mi contrato más largo desde que dejé mi empresa para trabajar en la pública. Ahora sólo me falta que no me lleven al hospital de pandemias 🙈


Mis tres amores preferidos. 
Nuevas especialidades, más amor y aperitivo de finde. 
Muy otoñal, nuevo entretenimiento y paseos. 

Y a por el último mes del año. 

viernes, 13 de noviembre de 2020

Castañeando

No recogimos muchas pero lo disfrutamos

Echo de menos el pueblico. Y también ir a coger castañas en estas fechas. Es una de las cosas que más me gusta de otoño desde que era pequeña. En el pueblo tenemos localizado el castaño que da las castañas buenas, las que son más fáciles de pelar, y las comemos según las recogemos, sobre todo si están en leche (que no están maduras del todo, vamos). Como este año no podía ser, busqué una excursión por Madrid donde hubiera un castañar. Hace unos años estuvimos en el de El Tiemblo, pero a Ávila tampoco podíamos ir. 

Cerca de allí, pero todavía en Madrid, está la ruta de los castaños de Rozas de Puerto Real. La zona me sorprendió mucho, porque se parece mucho a la del pueblo, y la ruta estuvo bien, sobre todo la primera parte, que es la que vas por el castañar. Nos hizo un día estupendo, de sol y buena temperatura, y pudimos recoger alguna castaña, aunque todos los erizos estaban ya abiertos y la chiquinina no pudo pisarlos, que es lo que le gusta. 

En fin que me sirvió para quitarme el antojo de coger castañas y para pasar un día agradable en el campo. Que, visto lo visto, no es poco. 

Y las fotos:

La ruta completa

Un día soleado y agradable


Empezando la ruta


Bien señalizado todo el recorrido


Los primeros castaños


La chiquinina buscando castañas


Esta zona era preciosa


Parada para comer


Al final había sorpresa


De aventura



Y ya.

sábado, 31 de octubre de 2020

Octubre dignificado.

Como dice Dani, ya me puedo sentir digna otra vez, por volver a ser una señora ADJUNTA y, sobre todo, por haber cobrado como tal. A pesar de estar muy contenta con mi nuevo trabajo (menos por el horario, el resto la verdad es que estoy muy a gusto), octubre ha sido un mes bastante regulero para mi. La mayoría de las cosas que me gustan, que me resulta gratificantes, mis aficiones, con la situación actual no puedo hacerlas. Y además, entre los confinamientos de las últimas semanas y la cuarentena de la chiquinina, llevo como un mes sin salir de casa más que para ir a currar. Que sé que es lo que toca ahora, pero se me está haciendo bastante cuesta arriba. A ver si este puente podemos salir a dar un paseo por el campo, aunque sea.




miércoles, 21 de octubre de 2020

Por los pelos...

Anteayer nos enteramos que una amiga cercana de la familia de Dani había dado positivo a COVID. Esa persona el jueves había pasado un buen rato con la chiquinina jugando, y también pasa bastante tiempo con mi suegra. Así que llamamos al centro de salud y nos dijeron que se pondrían en contacto con nosotros. Ayer por la mañana me llamó la enfermera para preguntarme por lo que había pasado y, después de consultar a la pediatra, nos dieron cita para hacerle el test rápido a la chiquinina esa misma mañana. También nos dio instrucciones para saber qué hacer según el resultado. 

Allí que nos fuimos, le metieron el palito por la nariz a la pobre y en diez minutos nos dijeron que era negativo. Nos había dicho la enfermera que, fuera el resultado que fuera, la niña tiene que estar diez días haciendo cuarentena. Por suerte nosotros podemos seguir haciendo vida normal, ya que no hemos tenido contacto directo. Así que, por suerte, nos hemos librado de algo que podía haber sido más gordo y más complicado (y no sólo para nosotros, porque hemos estado con más gente este fin de semana). De momento cruzamos los dedos para que no empiece a tener síntomas en estos días. 

Y que también me ha servido para darme cuenta que la situación está bastante descontrolada, que te puede tocar en cualquier momento, y que ahora debemos ser más responsables y cautos que nunca. Y ya volverán los momentos de salir y socializar lo que nos dé la gana (o eso espero). De momento a nosotros nos esperan diez días de encierro (parcial, porque yo sigo currando) en casa. Y suerte que sólo haya sido eso. 

sábado, 17 de octubre de 2020

Más novedades laborales.

Pues esto de estar de suplencias es lo que tiene, que de un día para otro te llaman y empiezas a currar otra vez. La verdad es que no me puedo quejar. Desde que se terminó mi contrato a mediados de febrero, he podido pasar todo el estado de alarma y el confinamiento en casa con la chiquinina y con Dani. Además el verano no hice búsqueda muy proactiva de empleo y lo he podido disfrutar bastante, dentro de las circunstancias en las que estamos. Y me llamaron el 29 del mes pasado para un contrato de refuerzo del COVID, y dos días después ya estaba en mi nuevo puesto de trabajo. Así que, aquí estoy de nuevo como una señora adjunta XD

En principio es hasta finales de diciembre, pero mi jefa espera que los contratos de refuerzo se puedan renovar, ya que la situación de pandemia no es que mejore, es que vamos otra vez a peor. Así que, crucemos los dedos, a ver si este es el trabajo en la pública que más me dura (son cuatro meses para batir el récord, así que muy difícil no es). La verdad es que estoy bastante contenta, la única pega es que es en horario de tarde, pero por lo menos no salgo muy tarde y puedo llegar a dar de cenar y acostar a la chiquinina. Y tenemos la suerte de que Dani sigue teletrabajando y nos podemos apañar, pero como no sabemos cuánto me va a durar esto ni cuanto le va a durar a él el teletrabajo, de momento vamos tirando así. 

Así que eso, estoy contenta siendo de nuevo adjunta, por el trabajo, por la experiencia, por el sueldo y por los puntos para la OPE. A ver si me dura :)

miércoles, 30 de septiembre de 2020

Septiembre con retraso.

Estoy escribiendo la chorrientrada de resumen del mes a mediados de octubre. ¿Por qué? Pues porque tengo el blog abandonado, porque no ha pasado gran cosa y porque no tengo mucho tiempo para escribir.

Septiembre ha sido el mes de la vuelta al cole, que ya escribí sobre ella. De guardar la ropa de verano  de celebración de cumple, de excursiones al campo, de ponerme a tope con la bici estática, de volver a los aperitivos confinados, de volver a ser un poco más rubia, y de la ilusión de volver a trabajar (aunque también me daba un poco de pereza, no lo voy a negar 😂). 

Aquí lo dejo en imágenes:



A ver si voy encontrando huecos para escribir un poco más 😅

jueves, 17 de septiembre de 2020

La vuelta al cole en tiempos de pandemia.

 Me estaba resistiendo a escribir esta entrada porque significa que el verano ya está prácticamente finiquitado. ¡¡¡¡¡¡NOOOOOooooOOOOOOOooooooooooo!!!!! ¿¿¿¿Porquemehacesestoamíííííííí???? Mecagüentóloquesemeneaymás.... En fin, que este verano se me ha pasado volao, jopetas. La chiquinina volvió al cole la semana pasada. No teníamos claro si iba a volver hasta el último momento, y tampoco tenemos claro lo que va a durar, pero bueno, mientras dura ella lo está disfrutando a tope. Tenía muchísimas ganas de volver a estar con sus amigos y con su profe. En su cole han podido desdoblar todos los cursos para que las clases fueran de menos de 20 niños. Afortunadamente, ella sigue con su profe y sus mejores amigos, así que todo ha salido mejor de lo que esperábamos. A ver lo que nos dura ¯\_(ツ)_/¯

Hace un par de semanas pasé por uno de los peores tragos del año, que es guardar en el trastero la cesta de los bañadores, y me temo que este fin de semana pasaré por el siguiente peor trago, que es hacer el cambio de armario. Sólo queda el cambio de hora para completar la triada del horror (para una que ama profundamente el verano). En fin, que no me queda más remedio que mentalizarme, que al verano le quedan dos telediarios, así que habrá que ir pensando en las cosas buenas del otoño (ahora mismo me cuesta, pero prometo que hay varias que me gustan mucho).

Por lo demás, todo bien, afortunadamente. Seguimos toda la familia con salud (que es lo más importante ahora). Yo sigo parada e intentando estudiar una OPE* que no sé cuándo saldrá la convocatoria ni cuándo será el examen, pero bueno, en algún momento esperemos que saldrá. Y poco a poco sigo buscando curro, aunque me resisto a trabajar en drogodependencias (cuando no haya más remedio ya me tocará). Lo que estoy pensando es volver a mis entradas de psicología de pacotilla, como cuando estudiaba el PIR, que era útil y entretenido. Pero no prometo nada que ya sabemos cómo me las gasto con las actualizaciones últimamente. También es probable que en Madrid nos vuelvan a confinar, así que tendré mas tiempo para estas cosas. Qué maravilla de entrenamiento en tolerancia a la incertidumbre está siendo esta pandemia mundial...

Y poco más. Ah, una cosa: el otro día recibí un sms y un correo de Hacienda diciendo que habían emitido una notificación a mi nombre, sin poner nada más. Los diez  minutos que tardé en entrar en la página de Hacienda y lograr entrar a ver la notificación fueron los más largos de mi vida. Se me pusieron de corbata y eso que no tengo. Menos mal que a veces Hacienda da buenas noticias XD

Y ya. Que disfruten la llegada del otoño. 

*Lo que viene siendo una Oferta Pública de Empleo o una oposición de toda la vida. 

lunes, 31 de agosto de 2020

Agosto de vacaciones

Entre los días de piscina y las vacaciones, agosto se ha pasado en un suspiro. En Graná y en la playa me lo he pasado genial, me da pena volver aunque también la chiquinina ya va necesitando rutina y pasar tiempo con sus amigos. Seguimos en un momento de bastante incertidumbre, pero como ya hemos pasado por ello en marzo nos vamos imaginando lo que se viene. Así que no me planteo la vida más allá de una semana  No tenía claro que pudiéramos pasar las vacaciones en la playa, ahora que ya hemos vuelto se puede parar el mundo XD

Piscina, excursiones y visitas. 
La Alhambra, el Sacromonte y buganvillas.
Nuestra playa ❤️


viernes, 31 de julio de 2020

Julio atareado.

En julio hemos aprovechado para hacer cosas que no habíamos podido hacer estos meses pasados: escapadas y excursiones, quedar con amigos, ir a la piscina, celebraciones varias... También ha sido el mes en que Dama se nos fue :'(

Agosto se presenta vacacional, a ver si esta normalidad cogida con pinzas aguanta hasta septiembre y podemos disfrutar de las vacaciones porque las estamos necesitando.

Celebrando 13 años y escapada a Cuenca.
Visita a Chinchón, despedida y piscina.
Cambios, olas de calor y planes de cumpleaños.

sábado, 25 de julio de 2020

Mis últimos treinta.


Pues eso, que empiezo los treinta y nueve, quién lo diría con lo bien que me conservo. Mi último año en la década de los treinta que, de momento, ha sido mi preferida. La verdad es que no echo mucho de menos mi vida de veinteañera (y la de teen mucho menos), así que, como veo que esto va mejorando con el tiempo, a ver si los cuarenta son mejores aún. De momento intentaré disfrutar de este año, que no es poco, y cuando lleguen los cuarenta iremos viendo.

Soplando las velas se me ocurren varios deseos, pero el que más me importa es la salud de mi familia y la mía, y más en estos tiempos que corren. Tampoco me importa poder ir a la playa dentro de tres semanas  pero, en fin, tampoco es tan importante y si al final nos vuelven a confinar  encontraremos la mejor manera de estar bien. 

Así que, eso, japiberdeitumi y bienvenidos 39. A portarse bien :P

jueves, 23 de julio de 2020

De escapadas y excursiones.

El fin de semana anterior a San Fermín (del amor) nos fuimos de escapada a Cuenca. La verdad es que es una ciudad muy bonita, con muchas cuestas y mucho encanto, y pasamos un poquico de calor. A la vuelta de Cuenca intentamos pasar por el Monasterio de Uclés, que habíamos leído que se habían grabado algunos capítulos del Ministerio del Tiempo allí, pero como soy una travel blogger de palo, no miré en la página web del monasterio y cuando llegamos nos lo encontramos cerrado por la pandemia. Así que nuestro frikismo ministérico se quedó con las ganas. 


La calle Alfonso VIII 

La calle Alfonso VIII 


La catedral

Palacio

Los ojos de la mora

Vistas al Júcar

El pasadizo del Cristo 

Fachadas bonitas

La plaza Mayor 

Las casas colgadas

La portada del monasterio de Uclés


El fin de semana pasado estuvimos en Chinchón para pasar el día y también nos gustó mucho el pueblo. La plaza es espectacular, tomamos el aperitivo en una de sus terrazas y comimos en uno de los restaurantes que tienen balcones a la plaza. Nos encantó y nos pusimos finos de cochinillo. Subimos al mirador de la iglesia con bastante calor después de comer, disfrutamos de las vistas pero nos quedamos con ganas de ver La Anunciación de Goya. Y para refrescarnos un poco, tomamos un café en el parador, que tiene un claustro precioso porque era un convento. 

Los soportales 

Aperitivo en la plaza Mayor 

Maridito sexy en modo pandemia 

Más balcones

Cochinillo exquisito 

Vistas del restaurante 

Desde el mirador de la iglesia 

La iglesia de la Anunciación 

Otra de la plaza

El claustro del parador

Otra del claustro


Cuando volvíamos de Chinchón pasamos de casualidad por delante del edificio de RTVE donde han localizado el Ministerio del Tiempo en la última temporada. Paramos a hacer unas fotos y nos quitamos un poco la espinita de Uclés (aunque volveremos a verlo, seguro). 

¿Ministéric@ quien? 


Seguramente escribiré un poco mas detallado sobre la escapada y la excursión en Arrastrando la maleta, cuando tenga un rato y un poco de inspiración :P

lunes, 20 de julio de 2020

Trece años... y unos días.

Que no ha sido una condena, más bien han sido los mejores años de mi vida. Que hemos tenido nuestros altibajos, nuestros más y nuestros menos, nuestras discusiones y nuestros desencuentros. Como cualquier otra relación, vamos. Que no somos perfectos, que cada uno le aguanta al otro sus cosas, que la convivencia diaria desgasta un poco. Sí. Que una pandemia mundial y un confinamiento de tres meses no ayudan a dar estabilidad y tranquilidad. También. Que ha habido momentos de tristeza, de enfado, de cabreo monumental, de desconfianza, de frialdad, que al final son cosas que a veces pasan en las relaciones. Pero mira, hemos pasado por ello y seguimos queriendo estar juntos, que no es moco de pavo. Si se divorcia la gente después de las vacaciones, esto va a ser igual pero más exagerado. Hemos comprobado que en las malas también nos llevamos bien, que es mejor pasarlo juntos, que somos un equipo y nos complementamos bien. En estos años también hemos vivido pérdidas, pero estar junto a ti ha hecho que fueran un poco menos duras. Las cosas a veces no nos han salido como queríamos, pero hemos buscado la forma de ser felices con lo que nos toca.

Y todo estos malos momentos los llevamos así porque durante todos estos años lo bueno sobrepasa con mucho lo malo. Porque seguimos manteniendo ese respeto que es tan importante desde el principio. Porque seguimos hablando, o intentándolo a veces, de todo lo que nos pasa. Porque seguimos mirándonos a los ojos y cogiéndonos de la mano, aunque ahora tengamos menos ocasiones que antes. Porque tenemos muchas cosas en común, vemos la vida de la misma forma y a veces hace falta predicar un poco al coro. Porque hemos hecho tantas cosas juntos, hemos creado tantos recuerdos felices, que es fácil verse en el futuro creando más recuerdos así. Porque hemos construido juntos un hogar y una familia en donde nos sobran esas cosas tan importantes: cariño, respeto, tranquilidad, estabilidad, seguridad. Porque me flipa que siendo la persona que mejor me conoce en el mundo, me sigas queriendo igual (o eso dices XD). Porque nos llevamos muy bien (que no es tan fácil como parece) y nos sigue gustando estar juntos. Porque si pienso en el futuro te sigo viendo a mi lado, da igual el tiempo que pase o dónde me lleve la vida.

En fin, que cuando conocí a aquel melenudo en el Angie no pensé que iba a acabar casada, con una hipoteca compartida y una preciosa hija. Ha sido un bonito viaje y espero seguir disfrutándolo todo el tiempo que pueda. O el que me dejes ;P

Feliz San Fermín del amor, con un poco de retraso.

martes, 30 de junio de 2020

Junio retomando cosas.

En junio hemos ido retomando poco a poco algunas cosas que no podíamos hacer durante el estado de alarma y el confinamiento. Hemos visto a familia y amigos, hemos salido a terracear y de compras, hemos ido al pueblo, he podido ir al fin a la peluquería y hemos estrenado temporada de piscina (a ver cuanto nos dura). También hemos hecho nuestra tradicional visita anual al templo de Debod y hemos comido en algún restaurante, lo que resulta un poco raro después de tantos meses. Hemos retomado las tardes de parque, lo que ya era muy necesario para la chiquinina. También se ha terminado el curso, y se ha despedido de sus compañeros y su profe a través de la pantalla del ordenador. Lo compensamos yendo a la granja escuela con sus dos mejores amigos, un planazo que disfrutó como la enana que es :) 


Paseos por Madrid, sirena de bañera y tradiciones. 
Despedidas digitales, pizza y granja escuela. 
Volver a soñar, parque y pueblito bueno  

De momento julio parece que empieza con mucha piscina, nuestra primera escapada en familia post confinamiento y la celebración del décimo tercer San Fermín del amor. A ver cómo termina. 









martes, 9 de junio de 2020

Reflexiones sobre el racismo y el Black Lives Matters.

Me considero antirracista, aunque supongo que no soy consciente de todo lo que puede sufrir una persona de color que vive en un país occidental y condicionar su vida el no ajustarse al tono de piel o rasgos que consideramos "normales". También tendré actitudes o pensamientos racistas, habiendo nacido y crecido en una sociedad racista, creo que es imposible no tenerlos en alguna medida. Igual que me considero feminista pero tengo actitudes machistas por haber crecido en esta sociedad machista. Creo que lo importante es ser consciente de esas acciones, actitudes y pensamientos racistas (que suelen ser bastante inconscientes) e intentar cambiarlos. Igual que con el tiempo he sido cada vez más feminista, creo que con el tiempo cada vez puedo ser más antirracista.


Entiendo lo que está ocurriendo en Estados Unidos. Les están matando por el color de la piel, y quedando sus asesinos impunes. Entiendo que es una violencia social e institucional ante la que resulta muy difícil luchar. Entiendo el cabreo y las reacciones violentas. Entiendo que si el mismo sistema es racista, es complicado que el mismo sistema vaya a cambiar por sí mismo o por sus vías normalizadas. También siento rabia por lo que le ha pasado a George Floyd, y por lo que le habrá pasado a tantos otros de los que no conocemos sus nombres o circunstancias. 

Pero ante las manifestaciones que estoy viendo en las RRSS en los últimos días, de amigos y conocidos, sumándose a los hashtags, solidarizándose con el movimiento BLM, me surgen algunas reflexiones. Acaso no tenemos aquí suficientes casos de racismo para indignarnos que tenemos que hacerlo con un caso del otro lado del océano. Acaso aquí no existen los CIEs, que no son más que cárceles para personas que vienen de otros países y están indocumentadas (lo que es sólo una falta administrativa, no un delito penal). Acaso aquí no hay mucha gente que llama despectivamente MENAs a niñxs de otros países (sí, SON NIÑXS, no delincuentes) que están en nuestro país solos, sin familia, sin protección. Acaso no hay miles de personas que han venido de otros países a intentar ganarse la vida (haciendo lo que ningún español quiere hacer) y se encuentran recolectando en el campo en condiciones muy cercanas a la esclavitud, sin ningún tipo de protección por parte de las leyes o del gobierno. Acaso aquí no hacemos devoluciones en caliente, en Ceuta y Melilla,  a pesar de que tanto el Tribunal Europeo de Derechos Humanos como el Subcomité para la Prevención de la Tortura de Naciones Unidas han declarado que las devoluciones en caliente atentan contra los derechos humanos. Eso por nombrar algunos de los ejemplos más graves que tenemos bien cerquita. 

Así que mi conclusión ante esta situación es: bienvenido seas, movimiento Black Lives Matters, si haces que la gente se replantee su racismo, no racismo o antirracismo. Cualquier circunstancia que nos acerque a una sociedad y un mundo más justo e igualitarios es necesaria. Pero no nos olvidemos de lo nuestro, de las injusticias que tenemos tan cerca y que muchas veces no queremos ver o nos pasan desapercibidas. Tenemos un país y una sociedad bastante racista y aún podemos hacer muchas cosas para mejorar en ese sentido.

Ale, hasta aquí llega mi chapa por hoy. A pensar :P

domingo, 31 de mayo de 2020

Mayo de nueva normalidad

Pues ya se nos ha pasado mayo también, sin enterarnos mucho de cómo ni por qué. Hemos ido recuperando un poco algunas cosas que nos estaban haciendo mucha falta, como los paseos para la chiquinina, o el poder ver a la familia y amigos. La chiquinina está aprendiendo a patinar a pasos agigantados, yo estoy intentando salir a caminar/trotar y Dani está a tope con sus miniaturas. Esta última semana hemos podido salir por fin los tres juntos a pasear. Me he comprado un robot de cocina, estamos a tope con la fruta de verano ya y hemos aprovechado que llevan semanas sin cortar la maleza para recolectar flores silvestres. También ha llegado uno de mis momentos favoritos del año: sacar la ropa de verano. Por fin soy feliz en alpargatas y pantalones cortos. Y, como lo de ir a la piscina no entra en nuestros planes a corto plazo, un día de mucho calor sacamos el barreño a la terraza y nos remojamos un poco. Otra novedad es que estoy intentando sacar tiempo para estudiar la OPE y, sorprendentemente consigo concentrarme bastante los ratos que estoy en ello. A ver si me dura.


Apuntes de la OPE, juegos de mesa y la Mambo.
Nueva normalidad, flores silvestres y San Isidro. 
Sandía, baños en barreño y reencuentros. 

Pues eso, que poco a poco anima ir viendo avances y poder ir retomando algunas cosas de nuestra vida anterior. Todavía se ve muy lejos el que volvamos a estar como hace tres meses, e incluso es posible que no lo volvamos a ver en mucho, pero que mucho tiempo, así que habrá que ir sacando lo que podamos de bueno de estos tiempos interesantes que nos ha tocado vivir. 

martes, 26 de mayo de 2020

Expresiones que mi hija no sabrá de donde vienen.

Es curioso, pero tener hijos te hace plantearte cosas del presente, pasado y futuro, que pueden ser una moñada, pero si no los tuvieras yo creo que ni lo pensarías. Siempre había visto el salto generacional como algo hacia la generación de mis padres, no como algo hacia los más jóvenes, pero en los últimos años lo empecé a sentir también de esa manera, sobre todo a raíz de trabajar con adolescentes y darme cuenta de que no tienen conciencia del mundo con las Torres Gemelas, por ejemplo, porque tenían menos de tres años cuando cayeron, si es que habían nacido. O que te dicen que Fito y Fitipaldis es lo que escucha su madre, cuando también es lo que escucha MI padre, pero antes lo escuchaba YO. O que no saben quién es Sandra Bullock. En fin cosas que te hacen sentir viejoven.


Aquí van unas pocas cosas que creo que la chiquinina no entenderá de dónde vienen, a no ser que se las expliquemos, claro.

Tirar de la cadena. En la antigua casa de mi abuela sí que había un inodoro con la cisterna cerca del techo y la cadena para vaciarla. Ahora casi siempre le damos a un botón o accionamos una palanca.
 


Colgar y descolgar el teléfono. Cuando los teléfonos eran así, como en la foto, el auricular estaba colgando y literalmente se descolgaba para poder hablar.



El símbolo de guardar. Es un disquete. Donde en los ochenta se guardaban los juegos, programas y documentos del ordenador. Y luego fueron los CDs, los DVDs, los pinchos USB y los discos duros externos. Y en el futuro será la nube, probablemente. Pero el símbolo ya es universal y atemporal.


Poner un disco, rebobinar una película. Porque en nuestro día a día seguimos diciendo PON ese disco o rebobina la película (aunque también está muy extendido el "dale para atrás"), que son expresiones que vienen del formato físico. El disco había que ponerlo físicamente en un lector adecuado para poder escucharlo. El chiste del compact disc de Mozart en la caja de galletas creo que también es algo bastante incomprensible para los más jóvenes. O lo de la siguiente foto, como dicen algunos memes, es para millenials o boomers.



Encender el fuego. Conozco pocas casas donde aún se utilice cocina de gas, en la mayoría de las casas tenemos vitrocerámica, pero seguimos encendiendo el fuego cuando encendemos la vitro. Otra expresión que seguramente se quedará anacrónica. 



Revelar fotos. Aunque lo que hagamos realmente sea imprimir las fotos, y el revelado (o la edición) se digital, muchos cuando pasamos las fotos a papel seguimos diciendo que revelamos las fotos, cosa que ya sólo hacen unos pocos que siguen usando fotografía analógica. Tampoco creo que sepan por qué se llamaba carrete al álbum de fotos en el iPhone. Y seguramente los jóvenes tampoco tengan mucha idea de qué es lo que sale en la foto. 



Bueno, y hasta aquí ha llegado mi profunda reflexión del día. 

Bonus: Esta expresión no es exactamente igual que las otras, de hecho es casi carca hasta para mí (y eso que decir carca ya es carca), pero me hizo gracia hace unas semanas cuando descubrí que decir tengo 38 tacos, cuando te refieres a los años que tienes, viene de los calendario de taco que había antes en las casas. Yo recuerdo el que había en casa de mi abuela, como éste: 



Y ya.