martes, 23 de septiembre de 2014

Entre idas y venidas.

Este ha sido un fin de semana duro, y no porque se haya terminado el verano, que siempre es un motivo de tristeza para mí. Ha sido un finde de viajes largos y cansados, de ida y vuelta, de hospital, tanatorio y cementerio, de días largos y noches cortas en un hotel, de atascos, de pizzitas y platazo de macarrones, de "más triste que Badajoz un domingo"...

Y aparte de eso, que ya está aquí el otoño, lo que no contribuye a mejorar el ánimo. Aunque el doodle de Google sea bonito. Aunque el amarillo y el naranja sean mis colores favoritos. Aunque sea época de recoger moras y castañas. Aunque otra vez me pueda arrimar a Dani en la cama sin asarnos de calor.

Bueno, si lo pienso, el otoño no está tan mal, aunque haya empezado bastante regular. Pero me da en la nariz que va a ser un buen otoño.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Deseos viajeros.

Viajar es una de las cosas que más placer y alegría me da en esta vida, aparte de estar con las personas que quiero. Cada año que pasa me gusta más viajar, y tengo la suerte de haber encontrado a una persona que comparte mi pasión (quizá no tan apasionado cómo yo, le puede la pereza, pero es el mejor compañero de viaje que he tenido nunca). Se nota que es una de mis pasiones, supongo, también aquí, cuando últimamente han subido bastante las entradas de viajes. Todo esto, sumado a que planear y soñar futuros viajes también es una actividad muy satisfactoria, dan como resultado esta entrada: diez deseos para futuros viajes.


  1. Comer una hamburguesa (o varias) y llenar una maleta de ropa nueva en Nueva York. Estados Unidos fue toda una sorpresa y tengo muchas ganas de volver.
  2. Un tiramisú a medias en Florencia. Que es donde he comido el mejor tiramisú de mi vida, y me gustaría compartirlo con Dani, aparte de enseñarle esta ciudad tan alucinante.
  3. Montar en bici por Ámsterdam y volver a casa con muchos tulipanes. Creo que ya he dicho que son una de mis flores favoritas.
  4. Una siesta a la sombra sobre una hamaca en una playa tailandesa. Ésta me la ha metido Álex en la cabeza.
  5. Besar a mi marido bajo la torre Eiffel. Sé que es moñas, pero de vez en cuando no hace daño.
  6. Un road trip por la costa cantábrica. Con playas, vinos y quesos a cholón, y a ser posible en verano.
  7. Que Dani se encargue de hacer fotos de todas las cervezas que probemos en Praga. Lo hizo muy bien en Alemania, pronto lo enseñaré por aquí.
  8. Recorrer en coche la Costa Brava y/o la Costa Azul. También me vale en autocaravana. 
  9. Volver a los países nórdicos en invierno. Más auténtico, imposible.
  10. Volver a Roma. Siempre hay que volver a Roma, sobre todo si has tirado la moneda a la fontana de Trevi.
Tengo muchos más que implican lugares como Escocia, Croacia, Argentina y Chile, Canadá, el sudeste asiático, Canarias y Baleares, Londres, San Petersburgo... y la lista podría ser infinita, pero hay que priorizar y ser un poco realistas. Aunque soñar también mola.

lunes, 1 de septiembre de 2014

No más frases hechas.

No más "vuelta al cole", por favor. Sólo diré que me quedan tres semanas de verano, así que espero que nadie venga a jodérmelas con la vuelta al cole. Si vuelvo a leerlo en algún otro sitio creo que voy a rebosar. En fin, supongo que es lo normal cuando todo el mundo habla de la tristeza de volver de vacaciones y yo ya lo pasé hace más de un mes.

No más "depresión postvacacional". Ayer en las noticias se pusieron las botas con esto. Y salía una psicóloga diciendo que vivimos en una sociedad en la que todo tiene que ser bueno, fácil y gratificante, y que se patologiza cualquier malestar. Estoy de acuerdo, si hablara de algo más importante, no de algo inventado por los medios de comunicación. Es como si se inventaran la depresión post-mehadejadolanovia o el síndrome mehandespedidodelcurro o la depresión nollegoafindemes... Que sí, que son cosas que nos afectan a todos, como tener que dejar de descansar, pasar tiempo con tus amigos y familia y hacer planes guays para tener que volver a la rutina. Nos ha jodido...

No más "operación retorno". Y no me refiero sólo a los atascos, sino al retorno de tooodos a Madrid. Por mí os podíais quedar en la playa, en el pueblo o donde sea, con lo bien que se está en Agosto en Madrid, sin gente en el transporte público, con sitio para aparcar llegues a la hora que llegues, poder ir al cine o a restaurantes sin colas ni reservas...

Ufff. Pensaré que septiembre es el mes de las fiestas del pueblo (este pueblo grande donde vivo), de celebrar el cumple de Dani, de ir al pueblo a coger moras, de menos cantidad de trabajo porque vuelven los compañeros... Mira que las vacaciones este año han sido geniales, me lo pasé muy bien, desconecté un montón e hicimos muchísimas cosas, pero para el año que viene me replantearé lo de la semana de vacaciones en Septiembre.

Y como alguien me venga con lo de "se acerca el invierno"... ¡lo mato!