domingo, 19 de octubre de 2008

Todo es tan fácil...

El viernes me tomé unas cañas con una amiga que hacía mucho (demasiado) que no veía. Los desahogos acompañados de cerveza sientan fenomenal. Sobre todo si la persona con la que te desahogas piensa lo mismo que tú :P

Conclusión a la que llegué: Las cosas son tan fáciles o tan difíciles como tú las quieras hacer.

La reflexión, en este caso, se refería a las relaciones de amistad, pero creo que se puede aplicar a todas las facetas de la vida. Las cosas ya son bastante complicadas por sí mismas. La vida es una mierda (pero dentro de que bien) y entenderse con los demás suele ser una tarea ardua. Así que, si te propones hacer las cosas más difíciles todavía, buscar las vueltas a todo, interpretar sólo lo negativo, puedes llegar a complicarte demasiado la vida.

Con lo fácil que es una llamada, un ¿Te hace unas cañas? y unas risas sin más complicaciones...

PD: ¿Por qué los fines de semana pasan a velocidad supersónica?
PD2: BSO para una tarde de domingo...


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