jueves, 25 de octubre de 2007

Señales de invierno inminente.

Míralo. Si es que está ahí.
Ya se le ven las orejas.


Soy un pelín exagerá, pero ya se sabe el dicho que define el clima de estas tierras: En Madrid, nueve meses de invierno y tres de infierno. Bueno, el dicho es de Castilla y la zona centro, pero cada cual a lo suyo. Este año el verano no ha sido demasiado infernal así que espero que el invierno no sea demasiado... invernal. Aún así, siento las señales que indican que no hay marcha atrás: el frío se cierne sobre nosotros a pasos agigantados (¡Viva el melodrama!).

Aquí van:
  • Tengo los pies, las manos y la nariz congelados 24 horas al día. Esto es así siempre que la temperatura baja de los 25º C. Es una tara de mi cuerpo, qué le voy a hacer. No tengo sangre en las venas (ni literal ni metafóricamente).
  • Vuelvo a vivir en modo-lagartija. Es decir, busco el sol compulsivamente: salgo a fumar un piti en el curro y me planto al sol, espero un semáforo y mejor al sol, salgo a la terraza y me siento al sol, voy andando por la calle y me cruzo a la acera que da el sol...
  • Estoy pensando en ponerme el nórdico. Va a ser buena idea porque estoy durmiendo con dos mantas y el albornoz por los pies.
  • Tengo ganas de quedarme en casa. Leyendo, haciendo el moñas en Internet, escuchando música, cocinando, durmiendo, vagueando en general. Esto se me pasará en cuanto mi cuerpo se adapte un poco al frío.
  • Ya no me parecen exagerados los abrigos, guantes y bufandas en los escaparates de las tiendas.
  • Mi hermano me ha preguntado hoy qué quiero de regalo de Reyes (es un poco precipitado, pero hombre precavido vale por dos). Eso me ha hecho darme cuenta de que queda un mes para que enciendan las luces de Navidad en el centro... ¡Qué estrés!
  • Y la mejor de todas: ¡hoy han encendido la calefacción (central) en casa! ¡Síiii! ¡El frotar se va a acabar! En fin...
Eso entre otras cosas. El frío me traumatiza un poco y necesito expresar mi desasosiego. Otro día me pongo con las cosas que me gustan del invierno, que haberlas haylas, como las meigas.

En otro orden de cosas, comentaré la jugada de ayer (muchachante). No estuvo mal, pero me dejó un poco indignada la publicidad ahí, en medio del programa. Si lo hubiese visto en otro momento me habría encantado, seguro, pero ahí... como un jueves... cortando el rollo y el ritmo... No, hombre, no... Eso no se hace. Por lo menos retomaron Gaticos y Monetes. Y Enjuto y Marcial estuvieron casi insuperables. ¡Ay, Piticlí! XD

PD: Me voy a poner el disco de Mano Negra, que me da calorcito cuando más lo necesito.

5 comentarios:

Quico dijo...

El batín a los pies de la cama, que bó.
Aquí con el mediterraneo obsequiandonos humedad un día sí y otro también da igual que te abriges, el frio se cala en los huesos y ni modo lagartija ni ná.

Ta otra.

Ana dijo...

Lo del albornoz ha quedao un poco de vieja/maruja ¿no? :)

Aquí tenemos el viento de la sierra, pero te puedes esconder de él detrás de alguna esquinilla. También dicen que nos faltan cosas:
http://es.youtube.com/watch?v=5hWCZK0Hf0A
Y nosotros decimos: "¿Y qué? ¡Goder!" porque somos muy chulapos.

Taluego!

Quico dijo...

Ah! ¿pero la playa de Gandía no perteneze al ayuntamiento de Madrid??

Y de maruja nada que yo también lo hago!! Llamalo "ser apañao" XD

Ana dijo...

¡Es verdad! Se me había olvidado que Madrid es muy grande:
http://img230.imageshack.us/img230/
4035/madridmapadd9.jpg

Eres muy caballeroso, lo del albornoz sí que es de maruja. Así que además... ¡eres un marujo! ;)

Quico dijo...

Marujo, A little bit...

Mu bueno lo del mapa. Aquí siempre sois bienvenidos. (Y vuestros leuros más) XDDD