lunes, 5 de febrero de 2007

La música de mi vida (esto sí es historia II)

¿Dónde me había quedado? Ah, si... Aquella época rebelde, que no sabía decidirme entre ser comunista o anarquista, y eso que no sabía ni lo que era la política. Luego entras en la universidad y te das cuenta de lo que es el mundo real (y que te da un poco igual ser comunista o anarquista, para lo que te va a servir...) Pues una vez en la universidad (y un poco antes también) empezo nuestra época de salir de marcha.

En el Club de Alcohol y el Gatuperio descubrí nuevas experiencias, aunque siempre estaba ahí el
Paddy´s con su música española. Aquello sí que era hacer ejercicio, desde las diez de la noche bailando sin parar hasta las... ¿dos? ¿las tres? (siempre hemos sido muy precavidas). Allí, en los bajos de Argüelles descubrí a Mano Negra, Amparanoia, Cypress Hill, House of Pain, Rage Against the Machine, Red Hot Chili Peppers, Fatboy Slim (ésta estaba bien , pero a mi me encantaba la otra), Beasty Boys (que no tienen sólo el Intergalactic), el anuncio de Fructis (o los Fruitis, como decía alguien que yo me sé)... Todavía usamos esa música para las fiestas, porque es de las mejores para no parar de bailotear (tanto Techno y tanto House y tanta ostia...).

En esos años, por estar escuchando Rage, Limp Bizkit o Korn, descubrí a otro de mis grupos favoritísimos: los enormes
Incubus. Fue con Make Yourself por donde empecé a escucharles y sólo tuve que escuchar una vez I Miss You para enamorarme de ellos para siempre (atentos al karaoke japo, por si quereis cantar XD). Todavía llevo de vez en cuando alguno de sus discos en el mp3, después de tantos años. No sé por qué extrañas mezclas de la vida también estaba enganchada a Matchbox Twenty a la vez, y eso que no tienen nada que ver. Fue particularmente con esta canción, la primera que escuché, y con la voz de Rob chulo-charca Thomas* (sí, son bastante más pastelazos y teen idol, pero todos tenemos nuestras espinitas).

También tuve una época de vuelta al Britpop, con el conciertazo de Oasis en la Cubierta de Leganés, y me enganché un poco a
Ocean Colour Scene (llegué un poco tarde al Marchin' Already, todo un discazo), Travis (con esas caras de niños buenos que tienen cómo no se les va a querer), Ash y la película Una historia Diferente (que la vi sólo por McGregor, claro) o Sexy Sadie, que no son Brit, pero son el mejor Pop español en inglés que hay, ha habido y habrá. Grandísimo su último disco. Y digo último literalmente, por desgracia. Pero se han ido en lo más alto, dejando una discografía dificilmente superable, y sabiendo que se les va a recordar con mucho cariño y admiración (ya me he puesto ñoña, ¡joder! pero me da penita que se hayan separado).

¿Y los años que faltan? La verdad es que desde hace tres ocuatro años no varío mucho mis escuchas musicales (quitando lo que ya conté en otro post, que no está mal). No puedo pasar sin mencionar a Artic Monkeys, claro, que allá por la primavera pasada no escuchaba otra cosa... Estos niñatos son la ostia. A ver cómo les sale en disco nuevo. Ahora estoy en lo que me va surgiendo y lo que me recomienda la gente. Desde Placebo y Muse (gracias a Chusa) hasta Deluxe y Fábula, y creo que estos sí van a ser de mis favoritos. Depende de sus próximos discos, que están al caer. Ya veremos qué ocurre.



*Gracias a Mari por esta expresión que tan bien define a los chulos-puta y es mucho más fisna.

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